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Eduardo Haro Tecglen da un repaso al siglo XX

Hace dos años, el escritor y periodista Eduardo Haro Tecglen (Pozuelo de Alarcón, Madrid, 1924) recogió sus recuerdos de infancia en las páginas del libro El niño republicano. Hijo del siglo, recién editado, es la continuación aquella obra, que él prefiere definir como una crónica de los años que ha vivido y dejar el término memorias a la elección de quienes se acercan a su obra. "Crónica es la historia contada por una persona que la ha vivido, como protagonista o testigo", explicaba ayer Haro Tecglen en el acto de presentación de su obra en Bilbao. El niño republicano comienza con el recuerdo de la bandera tricolor de la República izada en casa de sus padres. Hijo del siglo va más atrás, hasta el desastre de la pérdida colonial y continúa hasta la actualidad. El escritor rememora la parte del siglo que no vivió a través de lo que le contó su madre, una cubana que salió de la isla en 1898, de las canciones que le oyó cantar. El recorrido que Haro inicia en ese momento salta cronológicamente mucho más lejos que su libro sobre la época de su infancia, y transita por los acontecimientos históricos y situaciones íntimas. "Ha sido un buen siglo", aseguró Haro con buen humor antes de que el tañido de las campanas de San Nicolás impidiera que se oyesen sus palabras en la carpa de la Feria del Libro, ubicada en el paseo del Arenal. "Los siglos, a medida que pasa la historia, mejoran". Al menos así ha ocurrido en Europa, precisó. En su balance de las últimas décadas Haro destaca "la desaparición de los dogmas y las ideas fijas" para dejar paso a la aparición tras el fin de los grandes movimientos del comunismo y el nazismo "al individualismo en el pensamiento y al pluralismo ideológico". Haro lo resumió en una sola frase: "Ahora cada uno puede ser quien es y como es, aunque sea malo". En el lado opuesto, Haro sitúa "la fragmentación y las fronteras" que separan a los seres humanos. El progreso vivido en el siglo XX, asegura el escritor, se corresponde en España con una interesante eclosión cultural. "Este siglo ha tenido la Generación del 98 y la Generación del 27. No ha habido nunca nada mejor, supera incluso a los Siglos de Oro". ¿Y más recientemente? "Hay un grupo excepcional de novelistas", asegura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de junio de 1998