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Un rayo decapita la estatua que corona la Puerta de Toledo en medio de una fuerte tromba de agua

La Puerta de Toledo fue fulminada ayer por un potente rayo que decapitó la estatua que la corona. La descarga eléctrica, de unos 20.000 amperios, se produjo sobre las tres de la tarde, en medio la fuerte tormenta que azotó la región. El destrozo causado por el impacto obligó a intervenir a los bomberos, que retiraron de la zona las piedras que habían saltado.

La estatua afectada es obra del escultor José Ginés. La Puerta de Toledo, diseñada por Antonio López Aguado, fue erigida a principios del siglo XIX para recibir al Congreso Nacional de Cádiz, aunque finalmente fue destinada a a la celebración de la vuelta de Fernando VII, tras la invasión napoleónica.

En los últimos tiempos, han caído en la región dos rayos encima de edificios o monumentos de relieve: el 19 de mayo, el inmueble afectado resultó el parque de bomberos de San Martín de Valdeiglesias; cinco días después, caía otro rayo en el convento de Las Clarisas de Chinchón.

Una descarga por segundo

La tormenta que ayer sacudió Madrid procedía de Andalucía y se movió a lo largo del día a una velocidad media de 40 kilómetros por hora en dirección sur-norte. Un experto del Instituto Nacional de Meteorología calificó de muy fuerte el aparato eléctrico que la acompañaba. "Se ha registrado un rayo por segundo. Lo que ha ocurrido en la Puerta de Toledo, aunque raro, tampoco es algo extraordinario, dada su altura y la distancia que la separa de los otros edificios. Se puede decir que ha actuado como parrarayos", explicó este experto.Pero la tormenta, además de la decapitación de la estatua de la Puerta de Toledo, trajó consigo otros problemas. A su paso por la capital, aproximadamente de 13.30 a 15.00, descargó una fuerte tromba de agua que afectó a la circulación en plena hora punta. La Dirección General de Tráfico señaló que, a esa hora, en todas las carreteras de entrada y salida de Madrid los vehículos tuvieron que reducir la velocidad por el aguacero y que en numerosos puntos se registraron atascos.

Otra vía especialmente afectada fue la ronda de circunvalación M-30. Allí se formaron varias balsas de agua. El embalsamiento más grave, según los bomberos, se registró en la avenida de Daroca.

La lluvia vino acompañada de un fuerte viento que, además de numerosos problemas en cubiertas, dañó la veleta del Palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores. Los bomberos de Madrid tuvieron que desplazar hasta el lugar una grúa y desplegar un brazo articulado de 50 metros de largo para arreglarla.

En la región, la tromba puso en alerta al Servicio de Emergencias de la Comunidad (Sercam). Este cuerpo efectuó más de 50 salidas para intervenir en pequeñas inundaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de junio de 1998