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Imputado el anestesista al que se atribuye el foco de infección de la hepatitis C en Valencia

La decisión judicial no implica, de momento, acusación alguna contra el médico

El titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Valencia, encargado de investigar el brote de hepatitis C detectado en dos hospitales de Valencia, decidió ayer llamar a declarar en calidad de imputado a Juan Maeso, el anestesista al que el consejero de Sanidad, Joaquín Farnós acusa de ser el foco de la infección.Según fuentes cercanas al caso, el juzgado comunicará hoy mismo a Maeso, que aún carece de abogado, el día y hora de su comparecencia. En principio, y hasta que avance la instrucción de un caso que el mismo magistrado califica de «largo y complejo», la imputación de Maeso responde a un solo objetivo: garantizar la salvaguarda de los derechos a una defensa justa que tiene cualquier ciudadano. La imputación de Maeso no implica, de momento, acusación alguna.

No obstante, el responsable judicial del caso de la hepatitis C considera de gran relevancia, a la vista de los informes preliminares remitidos por los servicios de inspección de Sanidad, la declaración del anestesista. De hecho, los estudios epidemiológicos realizados en torno al brote por los expertos de la Generalitat valenciana señalan que el facultativo está directamente relacionado con las infecciones contraídas por decenas de ciudadanos.

Por ello, la comparecencia del médico, suspendido de sus funciones por la consejería y cuyo acceso ha sido prohibido a la Casa de Salud, la clínica privada donde se detectó el brote, se considera importante. Con ella se tratará de encaminar una investigación que, según el juez, va a intentar determinar localizar el origen de la infección y tratar de depurar responsabilidades penales, si las hubiera.

El magistrado ha tomado la decisión de citar a Maeso, con la anuencia del fiscal, apenas cuatro días después de heredar la causa de otro juzgado de Valencia, cuyo titular remitió a su colega el expediente de la causa al tener constancia de la existencia de la práctica de una investigación similar a la que él desarrollaba. Concretamente, el titular del Juzgado de Instrucción número 5 archivó, a mediados de 1996, la denuncia presentada por un piloto sevillano, Javier Perea, que aseguró haber contraído el virus de la hepatitis C tras ser intervenido quirúrgicamente en el mayor hospital público de Valencia, La Fe. El magistrado sobreseyó la causa después de que sus pesquisas, encaminadas a comprobar si una transfusión de sangre contaminada provocó la infección, fueran baldías. El doctor Maeso, según la información que obra en ese expediente, anestesió a Perea tras el accidente que éste sufrió al precipitarse su avioneta en Pego (Alicante).

Mientras, el brote de hepatitis C afecta, según las últimas cifras oficiales facilitadas por la Consejería de Sanidad a varios cientos de personas: 111 enfermos cuya infección pudo ser provocada por Maeso y otros 235 en los que aún no se ha podido determinar el origen del virus. Además, ha obligado a miles de pacientes susceptibles de haber sido intervenidos por este médico a someterse a análisis y ha concluido con expedientes a 13 médicos, que podrían ser sancionados por no haber comunicado a la Generalitat que tenían constancia de que un colega era portador del virus de la hepatitis C, una enfermedad de declaración obligatoria según un reglamento del departamento autonómico.

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