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El ex presidente de Inversión Hogar culpa del fraude a la aseguradora

El juicio por la supuesta estafa de la promotora inmobiliaria Inversión Hogar, en el que unas 90 familias reclaman más de 300 millones de pesetas por daños morales y cantidades adelantadas y no devueltas, superó ayer los prolegómenos formales y abrió los interrogatorios a los ocho directivos acusados. El ex presidente de la promotora, Eduardo Martín Duarte, culpó de los hechos a Seguros Amaya, la firma que suscribió las pólizas a los clientes. Según los acusadores, sólo un tercio de los afectados estaban cubiertos por pólizas individuales, y el resto tenía unas pólizas insuficientes para cubrir las cantidades que habían adelantado, entre 900.000 pesetas y 4 millones. Las 90 familias querellantes se quedaron sin piso tras la suspensión de pagos de Inversión Hogar, en 1991, y no han podido recuperar el dinero. El ex presidente de la inmobiliaria vino a admitir ayer esos hechos, pero los imputó a la negligencia de la aseguradora. Según este acusado, Seguros Amaya "era un verdadero desastre en 1991" y "emitía certificados de seguros con cobertura insuficiente porque le daba la gana". Martín Duarte afirmó que la suscripción de pólizas se realizaba "de manera automática" en cuanto un cliente empezaba a pagar por su piso, por lo que las deficiencias de cobertura no son imputables a la empresa inmobiliaria. Uno de los abogados de la defensa, Francisco Baena, ya había opinado anteriormente que los afectados debieron demandar civilmente a la aseguradora, y no penalmente a la inmobiliaria. El ex presidente afirmó que dispone de certificados de la Dirección General de Seguros que le dan la razón. El fiscal pide diez años para cada directivo. Antes de comenzar la declaración de los ocho acusados, la Sección Primera de la Audiencia de Sevilla rechazó todas las cuestiones de nulidad presentadas por los defensores y rehusó suspender la vista por la "mera ausencia de determinados requisitos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de mayo de 1998