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La captura de 90 "ilegales" en seis operaciones en Cádiz augura una nueva ola de inmigración

La racha de buen tiempo en el Estrecho tras los últimos grandes vientos ha traído consigo una nueva avalancha de expediciones clandestinas de inmigrantes africanos. Un total de 90 espaldas mojadas se toparon ayer con las patrulleras de la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA), auténticos candados de la frontera sur de Europa. Los inmigrantes fueron capturados en seis operaciones llevadas a cabo en Algeciras y Tarifa (Cádiz), donde los ilegales fueron localizados a bordo de tres pateras y un pesquero o cuando ya corrían en tierra para buscar un escondite seguro.

La primera de estas operaciones se desarrolló en la madrugada de ayer en la zona de Punta Carnero, cuando efectivos del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Algeciras localizaron una patera en la que viajaban 24 marroquíes indocumentados. Unas horas después, la misma embarcación del instituto armado interceptó una embarcación similar en la que viajaban 29 súbditos marroquíes, entre los que se encontraban cuatro mujeres. Las dos expediciones clandestinas habían partido horas antes desde la costa de Ceuta y pretendían alcanzar el litoral algecireño, amparándose en la oscuridad de la noche. Posteriormente, sobre las ocho de la mañana, la agentes de la Guardia Civil de Tarifa localizaron en una de las baterías del Mando de Artillería de Costa del Estrecho (Mactae) a otros 12 africanos que acababan de desembarcar en una de las playas del recinto militar. La vigilancia de la costa durante la mañana también permitió encontrar a otros cinco marroquíes indocumentados en la zona de Tarifa conocida como Barranco Hondo y a tres más en el paraje de El Pelayo, en el vecino municipio de Algeciras. El SVA, por su parte, se empleó a fondo con su patrullera HJ-III para interceptar al pesquero Esperanza del Mar, con matrícula de Málaga, que navegaba de forma sospechosa a unas tres millas al norte de Ceuta en dirección a las costas españolas. El buque llevaba en su bodega a 17 magrebíes indocumentados. Los aduaneros detuvieron a dos españoles que patroneaban el pesquero, que fueron puestos a disposición judicial acusados de cometer un presunto delito contra los derechos de los trabajadores. Los 90 inmigrantes interceptados fueron conducidos a la comisaría de Algeciras, donde se iniciaron los trámites para su repatriación. La mayoría ya estaba ayer por la tarde de vuelta en la ciudad portuaria de Tánger (Marruecos) y sólo 21 magrebíes tuvieron que permanecer a lo largo de toda la jornada en los calabozos de la comisaría en espera de poder ser repatriados hoy, según fuentes de la policía. Las mismas fuentes confirmaron que gracias a la remodelación que hace pocas fechas se hizo en los calabozos de la comisaría algecireña y a la ampliación de la plantilla de la Brigada de Extranjería, el funcionamiento de la comisaría no sufrió alteraciones por la avalancha y se evitaron los colapsos. Estas detenciones hacen pensar a las autoridades de la zona que con la llegada de las buenas condiciones meteorológicas en la zona del Estrecho de Gibraltar, las avalanchas se pueden repetir en los próximos días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de mayo de 1998

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