Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los monitores de Pozuelo vigilaban a más niños de los aconsejados por la federación

, El reglamento de la Federación Madrileña de Natación, de obligado cumplimiento únicamente en las piscinas en las que imparte cursillos (la del Mundial 86, propiedad de la Comunidad de Madrid, y las municipales de Majadahonda y Torrelodones), establece un máximo de ocho alumnos de categoría infantil (entre cuatro y seis años) por cada monitor. En la piscina del polideportivo municipal de Pozuelo de Alarcón (60.000 habitantes), donde el martes pasado se ahogó un niño de cuatro años en un cursillo de natación, había 11 alumnos de esa edad por cada uno de los dos instructores municipales, tres más de los permitidos por la federación en sus cursillos. El niño C. Q. H. falleció el pasado jueves en el hospital Clínico, 40 horas después de ser rescatado de la piscina en estado crítico. El crío fue enterrado ayer en el cementerio de Pozuelo.

MÁS INFORMACIÓN

El presidente de la federación, José Luis García, destacó ayer que, "en la enseñanza infantil, donde se imparten clases en piletas poco profundas, se recomienda un máximo de ocho alumnos por profesor. El porcentaje es menor para niños de dos a cuatro años, donde se recomienda que sólo haya un profesor por cada dos niños". Según García, "esta normativa está dirigida a dotar de una mayor calidad y seguridad a la formación de los pequeños".

El reglamento de la federación tiene una cláusula en la que se recuerda a los instructores lo siguiente: "Es absolutamente necesario que el monitor permanezca en su puesto hasta que el último alumno haya abandonado el agua. Reiteramos lo importante que es este punto por seguridad de los usuarios en caso de accidente y por nuestra propia seguridad personal y la responsabilidad subsiguiente que pudiera ser exigida".

Finalizada la clase del martes pasado en Pozuelo, siempre según las primeras versiones, los monitores acompañaron a los pequeños a las duchas, donde les esperaban sus familiares. Pero faltaba C. Q. H. Sus padres, un matrimonio joven, le esperaban en el vestuario y, cuando advirtieron la ausencia de su único hijo, dieron la voz de alarma. Al regresar a la piscina, que está diseñada de forma específica para la enseñanza infantil y tiene una profundidad máxima de 1,20 metros, el niño fue encontrado en el agua.

Una comisión del Juzgado número 5 de Majadahonda inspeccionó ayer la piscina como primer paso en la investigación del suceso. La comisión no precintó la instalación, donde se siguen impartiendo clases municipales a niños de varias edades.

PASA A LA PÁGINA 3

Agrio debate

El edil de Deportes presentó su dimisión al conocer el suceso, pero el alcalde la rechazó

"En este suceso hay un hecho objetivo irrefutable: los monitores no se percataron de que les faltaba uno de los 22 chavales a su cargo", expuso el edil socialista. El alcalde rectificó sus palabras del jueves y reconoció que "hay un momento en el que algo falla de forma estrepitosa y terrorífica, que es cuando sucede lo que sucede, aunque no sabemos por qué, puesto que no hay testigos".El edil socialista le respondió: "Fue la madre la que advirtió la ausencia de su hijo. El chaval estaba solo en la piscina, ahogado. Ya sabemos que hay algo que no ha funcionado", criticó.

Vicente Somoano añadió: "Los padres confían la tutela de sus hijos a los monitores municipales durante las clases de natación, y éstos le tuvieron que perder de vista en algún momento", explicó.

"La tragedia hubiera sido evitable si el Ayuntamiento tuviera a un socorrista dedicado exclusivamente a vigilar la piscina permanentemente, sobre todo cuando hay niños de entre uno y seis años que van a aprender a nadar", señaló.

El alcalde admitió ayer tras la intervención del socialista: "A lo mejor no estamos haciendo todo lo que teníamos que hacer. Hemos aprendido de la forma más dura del mundo". Aunque insistió en que "no tendría ningún sentido que se quedara un socorrista en la piscina", añadió que "ha sido el primer suceso después de enseñar a nadar durante años a miles de niños en esta localidad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 1998

Más información