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Preguntas sin respuesta

El ahogamiento de C. Q. H., de cuatro años, el pasado martes en su primer curso de natación en una piscina municipal de Pozuelo de Alarcón ha dado luz a un interrogante que la falta de testigos ha impedido aclarar. ¿Cómo es posible que el crío se quedase solo en la instalación y se ahogase sin que nadie se diera cuenta?Las declaraciones de los monitores, según fuentes cercanas al caso, no han aclarado esta cuestión. Los dos jóvenes socorristas, muy afectados por la muerte, no se explican lo ocurrido y mantienen que cuando acabó la clase los niños se retiraron y que en ningún momento vieron quedarse a ninguno rezagado en la piscina (un lugar luminoso y fácilmente abarcable con la vista).

Fue en los vestuarios donde, avisados de la ausencia del niño por la madre, volvieron a la piscina y le encontraron flotando en el agua.

Una hipótesis sin confirmar es que el pequeño, terminado el cursillo de natación, pudo volver solo a la piscina y que cayó al agua. La pregunta que surgiría entonces es por qué el pequeño regresó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 1998