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Sara Baras incorpora la farruca al repertorio del baile de mujer

La bailaora de San Fernando estrena hoy compañía y nuevo espectáculo en Murcia

Bailaora desde los 8 años, estrella invitada en las compañías de El Güito y Antonio Canales, y uno de los grandes valores del flamenco joven, Sara Baras ha formado su propia compañía. Después de mucho tiempo de aprendizaje, probaturas y éxito, hoy es el día. Esta noche, en el Auditorio de Murcia, estrena su espectáculo Sensaciones, que luego girará por Europa. El montaje, estrictamente femenino, ha sido coreografiado por ella, que también ha diseñado los trajes. Siete bailaoras gaditanas, de entre 17 y 20 años, forman el grupo.- El Potito es el cantaor invitado. Y la gran novedad, que Baras incorpora un baile de hombre: la farruca.

Los vestidos, creados junto a su madre y maestra Concha Baras, son en cierto modo reflejo de la identidad artística de Sara Baras, que ha construido su sello a base de valentía, sensualidad y fiamencura. Los trajes son lisos y coloristas, dejan adivinar casi todo y no tienen volantes. Pero es que ha dicho alguien que es obligatorio salir con bata de cola, volantes y peineta? ¿Dónde lo pone?", pregunta Baras riendo.La bailaora, de 26 años, ya se atrevió a recuperar incluso los pantalones que hizo famosos Carmen Amaya. Recibió durísimas críticas cuando los enseñó en Madrid, en septiembre. "Muchos se emocionaron, y otros lo consideraron un sacrilegio. Todavía no sé por qué. El pantalón es bonito, y muy chungo para bailar: se te ve el plumero mucho más. No hay adorno, ni mentira".

Para el estreno de su compañía, Baras ha ido un poco más lejos. En Sensaciones, que repasa ocho palos y trata de ser "una muestra- de flamenco por derecho", introduce una farruca, baile masculino por antonomasia. "Es precioso. ¿Por qué no puede hacerlo una mujer?".

Su forma de bailar combina esa misma transparencia descarada, que probablemente es sólo flamencura, con una potenciasuave, estilizada. Baras bebe en la tradición pero no desdeña lo contemporáneo. "Yo me siento muy flamenca, y el flamenco es una expresión muy personal.Trato de ser natural, y si meto cosas nuevas es porque me gusta, no porque sea más comercial.. Lo que pasa es que el baile ha cambiado. Antes las mujeres sólo usábamos los brazos y las caderas, y los hombres sólo los pies; ahora todos usamos el cuerpo entero".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de abril de 1998