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El único caso en España

De no ser por la viuda de un fumador que se animó hace dos meses a demandar a Tabacalera, las querellas legales contra fabricantes de cigarrillos serían inexistentes en España. Se llama África Pulgar y tiene 40 años. Su esposo, adicto al tabaco negro desde los 4 años, murió en 1993 a causa de un cáncer de pulmón que podría costarle a Tabacalera una indemnización de 60 millones de pesetas.La demanda fue presentada por Pulgar el 14 de enero de este año en Barcelona, y se basa en a certeza de que la muerte de su esposo, milio Carramiñana Puig, se debió al hábito e consumir, durante 27 años, entre 50 y 60 cigarrillos diarios.

En la demanda se explica que Ia relación entre tabaco y cáncer de pulmón es, al día de hoy, notoria y científicamente probada". Entre sus argumentos, el abogado ue representa a Pulgar n este caso, presentó el informe del hospital donde murió Carramiñana.

Jueces, fiscales y abogados españoles, consulados en su momento por EL PAÍS, coincidieron en que la querella tenía poco asidero en la legislación española para poder prosperar. Por su parte, Tabacalera reaccionó anunciando que demandaría a Pulgar 11 por daños y perjuicios". En opinión de la empresa, el ánimo de la demanda era la "notoriedad".

El abogado fue entonces más optimista: a su juicio, la compañía nunca ha advertido de los riesgos concretos del hábito de fumar ni de la dependencia difícil de superar que crea el cigarrillo.

Según un estudio elaborado por las universidades Autónoma de Madrid y del País Vasco, entre 1987 y 1992, murieron en España 600.000 personas víctimas del cáncer y enfermedades respiratorias y vasculares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de marzo de 1998