Mandela declara ante un juez por un desvío de fondos en el deporte
Las difíciles relaciones entre el Gobierno surafricano y el todopoderoso dirigente del equipo nacional de rugby, Louis Luyt, se tensaron ayer aún más después de que el presidente Nelson Mandela se viera obligado a comparecer como testigo ante un tribunal de Pretoria para dar cuenta de su política deportiva.El juez William de Williers, vinculado a la extrema derecha blanca, decidió convocar a Mandela para que declarara sobre su decisión de crear una comisión que investigara el presunto desvío de fondos de la federación surafricana de rugby. Varios expertos legales cuestionaron la legalidad de la comparecencia del presidente, que mostró abiertamente su desazón por la medida.


























































