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Milei arropa a su jefe de Gabinete, sospechado de corrupción, ante un Congreso encendido

El presidente viva a su ministro desde los balcones de la sala de Diputados acompañado de todo su equipo de Gobierno

Manuel Adorni en el Congreso de Argentina, este miércoles.Natacha Pisarenko (AP)

“Vamos, Manuel”. Ese grito proferido por Javier Milei en el Congreso y los aplausos que lo acompañaron marcaron el tono que deseaba imprimir el Gobierno argentino a la comparecencia del cuestionado jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para su primer informe de gestión. Milei quiso convertirlo en un mitin de campaña para dejar claro su respaldo frente a las sospechas por presunto enriquecimiento ilícito que investiga la Justicia.

Milei lo aplaudió a rabiar, al igual que su hermana y secretaria de Presidencia, Karina Milei, los ministros, legisladores oficialistas e invitados del Gobierno. Ordenó también una foto del Gabinete completo con él. “No cometí ningún delito y lo voy a probar en la Justicia”, lanzó, desafiante, el jefe de Gabinete durante su discurso. El oficialismo recibió sus palabras con una ovación, pero la oposición dejó claro no le cree. Tras escuchar que Adorni no piensa renunciar, el peronismo redobló la apuesta y planteó la posibilidad de presentar una moción de censura.

La legislación argentina contempla que el jefe de Gabinete comparezca una vez por mes ante el Congreso para informar sobre la marcha del Gobierno y someterse a preguntas de la oposición. Pocas veces la expectativa había sido tan alta, no por el informe de gestión en sí mismo sino porque Adorni llega al Congreso como portavoz de un Gobierno con varios escándalos a cuestas. Al que lo tiene como protagonista se le suma la causa abierta por la criptomoneda $Libra que Milei difundió sus redes en 2025 y la investigación por el presunto pago de presuntos sobornos y sobreprecios en la compra de medicamentos para la Agencia nacional de discapacidad (Andis).

“Sé que a muchos de ustedes les gustaría hacer de esta presentación un juicio público a mi persona, donde en realidad su función constitucional es dar cuenta de la labor de esta administración al frente del Estado”, dijo Adorni ante el hemiciclo. Gran parte de su discurso inicial se centró en realzar los logros de la política económica de Milei, destinada a hacer reformas estructurales que sienten “las bases de un nuevo comienzo”. Una y otra vez, comparó el país que heredaron a finales de 2023 del kirchnerismo — “en crisis terminal”— con una Argentina que ha reducido el gasto público, ha bajado la pobreza, tiene superávit fiscal y una inflación mucho menor a la de ese momento. Adorni admitió que el dato del IPC de marzo —con un aumento mensual del 3,4% e interanual del 32,6%— “fue malo”, pero evitó mencionar que la inflación de sólo el primer trimestre del año se acerca al total estimado para todo 2026 en el Presupuesto: 10,1%.

Las encuestas muestran una caída de popularidad del Gobierno en los últimos meses, en los que los salarios han vuelto a perder frente a la subida de precios. Según la consultora Opinaia Argentina, sólo el 35% de los argentinos tienen una imagen positiva de Milei, frente al 48% que la tenía a principios de 2026. Por primera vez, son mayoría los que responsabilizan a Milei de la situación económica actual, en vez de achacarlo a la herencia recibida. Adorni se hizo cargo de que “algunos de los resultados obtenidos todavía no muestran un impacto directo en la vida cotidiana de todos los argentinos”, pero mantuvo la línea oficial de culpar a sus predecesores. Para el Gobierno, los problemas son consecuencia de una “operación golpista” ejecutada por la oposición más dura durante la campaña para las elecciones legislativas de medio término, celebradas en octubre.

“Ustedes son los asesinos”

La oposición había hecho un llamado a no caer en provocaciones para evitar darle una excusa a Adorni con la que retirarse de la sesión. Los diputados comenzaron a escuchar el discurso en silencio, pero en cuestión de minutos comenzaron los primeros cruces, que dieron cuenta de la gran tensión existente. El diputado peronista Aldo Leiva se acercó al estrado de Milei para acercarle un papel. “Todo muy claro, menos las explicaciones”, se leía en él. Cuando legisladores oficialistas le acercaron el escrito a Milei este insultó a Leiva. Poco después, siempre desde el palco, dirigió su ira a la figura más conocida de la izquierda argentina, Myriam Bregman, después de que esta hubiese cuestionado el alineamiento incondicional de Milei con el Gobierno de Israel incluso tras la ofensiva a Gaza que mató a más de 75.000 palestinos. “Sus ideas mataron a 150 millones de personas. Ustedes son los asesinos, ustedes son los asesinos”, le gritó Milei a Bregman.

Cuando Adorni concluyó su discurso, Milei se levantó y arengó al oficialismo a prolongar la ovación. Al encaminarse hacia la salida lo abordaron los periodistas. “¡Suficiente, chorros [ladrones]!”, respondió cuando le preguntaron si alcanzaba con lo dicho por el jefe de Gabinete.

El ambiente se caldeó todavía más cuando comenzaron las preguntas de los distintos bloques opositores. Como se esperaba, hubo varias dirigidas a Adorni de forma personal para pedirle que rinda cuentas de las investigaciones por presunta corrupción que pesan sobre él. “¿Sabes como te dice la gente? Aloe vera, porque cada día te descubren mas propiedades. Si sos tan gallito, ¿por qué tuviste que venir con Milei para que se tire arriba de la granada?”, le cuestionó Bregman.

La Justicia intenta esclarecer si hay inconsistencias entre los ingresos del jefe de Gabinete —que hasta enero tuvo un salario de 3,5 millones de pesos, equivalentes a unos 2.500 dólares— y una vida de lujos que le permitió comprar dos propiedades nuevas sin vender la que ya tenía y gastar más de 27.000 dólares en viajes, entre ellos uno a la isla caribeña de Aruba y otro en avión privado a Uruguay. Según revelaciones periodísticas, Adorni acumula, además, deudas por 335.000 dólares.

“He afrontado yo mismo los pagos de todos los viajes que realicé con mi familia”, declaró Adorni, sin detallar de dónde obtuvo los fondos. “No se trataron de viajes financiados por terceros”, agregó al negar cualquier potencial conflicto de interés o delito de dádivas. La defensa del jefe de Gabinete fue recibida con una nueva tanda de aplausos desde las filas de La Libertad Avanza.

“¿Usted cree que cuenta con la confianza que este Congreso tiene que tener en usted?“, le preguntó el jefe del bloque peronista en el Congreso, Germán Martínez. “La figura del jefe de Gabinete no fue creada para que él venga a defenderlo, sino para que él defienda al presidente de la Nación. Nosotros queremos a un jefe de Gabinete en el que la gente crea, no un meme de las redes sociales”, arremetió.

Adorni no se dio por aludido ante las múltiples invitaciones para que dé un paso al costado “Respecto de la pregunta acerca de si voy a presentar la renuncia o si voy a continuar como jefe de Gabinete, quiero dejarles en claro a todos que no. Por el contrario: estoy acá dando la cara”, respondió.

Proyectos encallados en el Congreso

La decisión de sostener en el cargo a Adorni pasa factura a Milei. Frente a la opinión pública, ha debilitado la fuerza del discurso anticasta y anticorrupción que tanto rédito le dio para llegar al poder en 2023. Frente al Congreso, complica la aprobación de las leyes que el Gobierno quiere tratar este año. La comodidad con la que sacó adelante la mayor reforma laboral en 50 años, la baja de la edad de imputabilidad y otros proyectos en el arranque de 2026 parece difícil de repetir en este momento. La minoría parlamentaria oficialista se sentirá todavía más a medida que se acerque 2027 y comience la carrera electoral para las presidenciales.

Uno de los mayores obstáculos legislativos por delante tiene que ver con la financiación de la educación pública. Milei se niega a aplicar una ley aprobada en 2025 por la oposición que le obliga a aumentar los sueldos de los docentes y las becas universitarias. Promueve, en cambio, un proyecto alternativo para el que no encuentra votos suficientes.

La comparecencia de Adorni coincidió con una huelga en todas las universidades públicas del país y hay convocada una movilización masiva para el próximo 12 de mayo. Ante la falta de respuestas, cientos de profesores han renunciado y otros se han visto forzados a alternar la labor docente con otros empleos.

Las organizaciones sociales han respondido al Gobierno desde las calles. Con los alrededores del Congreso blindados y custodiados por policías, han realizado ollas populares en la plaza frente al Palacio legislativo. Norma Morales, referente de Barrios de Pie, denunciaba allí que miles de familias de Argentina pasan hambre mientras “Adorni está dentro intentando explicar lo inexplicable: privilegios, gastos y decisiones que nada tienen que ver con la realidad que vivimos”. La impaciencia social ante la falta de resultados económicos no deja de crecer.

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