Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Adrados y Alvar alertan sobre el retraso en la reforma de los estudios clásicos

La creación de una comisión sobre la enseñanza de las humanidades y los resultados del diagnóstico sobre la calidad de la enseñanza secundaria elaborado por el Instituto Nacional de Calidad y Evaluación (INCE) han vuelto a poner de actualidad las demandas de los defensores de las lenguas clásicas. El catedrático de Griego Francisco Rodríguez Adrados presidente de la Sociedad Española de Estudios Clásicos, y el catedrático de Latín Antonio Alvar, secretario de esta organización, reclaman que la comisión haga propuestas concretas y piden a los políticos que no se demore la reforma de los estudios clásicos.

Rodríguez Adrados y Alvar muestran cierta inquietud. "Hasta que no se sepa realmente cuál es la dinámica de la comisión no podemos decir nada, pero sabemos que inicia sus trabajos en un ambiente de precaución después de la polémica que se abrió con la historia", afirma Antonio Alvar. "El problema de fondo es plantearse la cuestión de los conocimientos humanísticos de nuestros estudiantes. Es un problema global que afecta profundamente a la sociedad española", añade el catedrático.

Formación lingüística

Para el catedrático de Latín, los resultados de la evaluación del Instituto Nacional de Calidad y Evaluación reflejan algo muy grave. "Que más del 90% de los alumnos cometa faltas de ortografía es escandaloso y representa un déficit de formación lingüística. En este sentido, las materias de humanidades podrían dar esa formación. Y en este marco, hay que insertar nuestra petición de que el latín y el griego y la cultura clásica ocupen su verdadero lugar", afirma.Veteranos profesores, ambos catedráticos, muestran cansancio y decepción por los repetidos aplazamientos en la potenciación de los estudios clásicos en la educación secundaria obligatoria y el bachillerato. "Todas las promesas han sido incumplidas", manifiesta Rodríguez Adrados.

"Luchamos con los anteriores ministerios que hicieron la reforma y, ahora, nos tocaría hacerlo con el actual y con las 17 autonomías ... Cuando la ministra presentó el nuevo plan de humanidades, en octubre, todo se centró en la historia y nos quedamos a la cola", añade.

"Estamos defraudados con tanto aplazamiento, que se debe más a enfrentamientos políticos que a razones académicas. Lo que esperamos es que se pongan de una vez de acuerdo y que se involucren todas las autonomías. "Que no se aplace más, por favor, estamos al límite y se ha perdido ya mucho tiempo", señala el profesor Rodríguez Adrados.

La comisión de humanidades tiene de plazo hasta el 30 de junio para elaborar los dictámenes. Alvar, que presidió la primera comisión de expertos en estudios clásicos nombrada por el minsterio, recuerda: "Nos pusimos de acuerdo las cuatro comisiones en nuestras decisiones sin ningún tipo de problemas. Sin embargo, cuando la cuestión fue elevada a un nivel político, todo se alteró. Se ha utilizado el asunto como arma política". "Pondremos nuestra mejor cara", añade Rodríguez Adrados, "pero, por favor, que no nos obstaculicen más los problemas políticos. Todo se ha quedado paralizado por culpa de la polémica sobre la historia".

"Nos gustaría que el dictamen sobre las lenguas clásicas presentara acciones concretas posibles, sin vaguedades y con una aceptación generalizada", manifiesta Francisco Rodríguez Adrados. "En algunos sitios", subraya, "la situación está siendo grave y los profesores se están desmoralizando".

"Si es cierto que la comisión ha recibido el mandato de que no se meta ni en contenidos ni en los mínimos", vaticina Antonio Alvar, "su labor quedará reducida a simples declaraciones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de marzo de 1998