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200 inmigrantes acogidos por ONG han sido trasladados de Melilla y Ceuta a la Península

Doscientos inmigrantes ilegales procedentes del África negra, que estaban retenidos en Ceuta y Melilla han sido ya trasladados a la Península dentro de la "operación extraordinaria" emprendida por el Gobierno hace una semana. Estos africanos forman parte de los 1.206 que serán acogidos por siete organizaciones no gubernamentales hasta el próximo 22 de febrero. Mientras tanto, sigue la afluencia de inmigrantes, pese al reforzamiento de, la vigilancia fronteriza el martes pasado, por ejemplo, entraron 14 en Melilla y nueve en Ceuta.

Las direcciones generales de Política Interior, Policía, Interior y Ordenación de Migraciones han puesto en marcha desde la, semana pasada el proceso "único y extraordinario" encaminado a resolver la situación de los 1.206 inmigrantes del África negra que se hallan en Ceuta, y Melilla. La medida fue anunciada el pasado día 18 por el ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, en el Congreso.Hasta el momento han sido ya trasladados a la Península unos 200 inmigrantes, según el director general de Política Interior, José Ramón Ónega, Estas personas, todas ellas originarias del África subsahariana, han quedado acogidas por siete organizaciones no gubernamentales (entre ellas Cruz Roja, Caritas y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado), con las que el Gobierno, ha suscrito un acuerdo.

Los 1.206 inmigrantes que entran dentro del plan del Gobierno quedarán alojados en diversos establecimientos de las organizaciones humanitarias. Durante sus primeros tres meses de estancia recibirán clases de idioma y otras materias con las que facilitar su conocimiento de la sociedad española y su integración en el mundo laboral. Inicialmente se les concede un permiso de residencia de un año, aunque posteriormente es renovable y ampliable, según Ónega.

El Ministerio del Interior asegura que desde octubre de 1996 hasta iniciarse la actual "operación extraordinaria" se han trasladado desde Ceuta y Melilla a la Península a otros 1.357 africanos dentro del Programa de Acogida y Acceso al empleo para inmigrantes subsaharianos, "Les puedo asegurar que Ceuta y Melilla le suponen muchas horas de trabajo al ministro del Interior", proclamó hace unos días Jaime Mayor Oreja, en réplica a las críticas de los grupos de oposición, que acusaron al Gobierno de "no tener política migratoria".

"La situación de los extranjeros en estas dos ciudades Ceuta y Melilla es de potencial conflicto", reconoce Interior, que el pasado día 16 estimaba en 1.601 el número de extranjeros en situación irregular, residentes en ambas ciudades (1.085 en Melilla y 516 en Ceuta). Sin embargo, el problema más "especial", según las autoridades, lo constituye una parte de ese colectivo: los 395 argelinos o que dicen ser argelinos, quienes, quienes, en contra de lo dispuesto por el Gobierno, reivindican ser trasladados a la Península igual que los 1.206 subsaharianos.

El pasado 7 de octubre se puso en marcha en Ceuta un plan de reforzamiento del control y vigilancia de la frontera terrestre con el apoyo del Ejército, que ha destinado a tal Fin a 54 soldados organizados en diferentes turnos. En Melilla, otros 97 militares se han sumado al control del perímetro fronterizo.

Pero, a pesar de los esfuerzos del Gobierno por frenar la entrada de inmigrantes ilegales, éstos siguen llegando. El martes pasado, por ejemplo, entraron 14 en Melilla y nueve en Ceuta tras esquivar los controles fronterizos. La mayor parte de estos dos grupos estaba formada por personas del África subsahariana, según fuentes de Interior.

Fuentes gubernamentales reconocen su temor a que el actual programa "extraordinario" de traslados a la Península conlleve el "efecto llamada", es decir, que actúe como reclamo para que sigan llegando más inmigrantes atraídos por la posibilidad de traspasar las puertas de Europa.

El Gobierno tiene previsto inaugurar en el primer trimestre de 1998 un centro de acogida temporal cerca de la frontera con Marruecos para mejorar las condiciones de vida, de los inmigrantes ilegales. La Unión Europea ha aprobado recientemente una subvención de 124 millones de pesetas para el nuevo establecimiento.

La Delegación del Gobierno en Ceuta anunció hace una semana el próximo cierre del campamento de Calamocarro, habilitado en octubre de 1995 para alojar a los extranjeros ilegales. Se desconoce cuándo se realizará la clausura y cuál será, la ubicación del nuevo centro, que organizaciones humanitarias consideran imprescindible porque "continuarán llegando más inmigrantes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de diciembre de 1997

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