Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Muere en París el filósofo Cornelius Castoriadis

El filósofo y psicoanalista francés Cornelius Castoriadis murió en la tarde del viernes en París a la edad de 75 años a causa de una enfermedad cardiaca, según informaron ayer sus allegados. Nacido en Atenas en 1922, Castoriadis llegó a Francia en 1945 y fue uno de los fundadores y principal animador de la ya desaparecida revista francesa Socialismo o barbarie que, entre el final de la Il Guerra Mundial y 1967, ejerció una crítica filosófica de la sociedad burocrática y del marxismo soviético. Fue uno de los precursores de los nuevos filósofos franceses.Castoriadis, que comenzó a ser comprendido y reconocido durante el mayo del 68, es autor de numerosas obras, entre otras L'institution imaginaire de la société (1975), de una selección de ensayos en dos volúmenes titulado Les carrefours du labyrinthe (1977) y de Domaines de l'homme. Publicó también en colaboración con Cohn Bendit, De la ecología a la autonomía. Su último libro ha sido Fait et á Jaire. Muchas de sus obras fueron publicadas en España por Tusquets.

Desde 1980 Castoriadis ocupó el puesto de director de estudios en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales.

Uno de los lemas de este filósofo es que "un revolucionario no puede poner límites a su deseo de lucidez". Este fue el principió que rigió todos los análisis de este pensador, que en 1946 fundó el PCI. Este disidente del trotkismo, destacó en los años de la guerra fría por sus análisis sobre el destino de los totalitarismos y el clima prebélico en que vivía la sociedad desarrollada. A su juicio, incluso Lenin se desvió del espíritu de la letra del Manifiesto Comunista.

En Ante la guerra, una de sus obras más emblemáticas, analizaba la situación provocada por la tensión entre los dos bloques y evidenciaba la naturaleza militarista y expansionista del régimen ruso. Castoriadis fue uno de los precursores en denunciar que la burocracia soviética se había instalado en la Unión Soviética. "Lo que me preocupa", aseguró durante una visita a Barcelona en 1983 para presentar el primer volumen de Ante la guerra, "es la potencia de la Unión Soviética y la descomposición del mundo occidental. La historia parece encontrarse ante una especie de bifurcación: o bien habrá una guerra o bien un sometimiento de Europa Occidental a la Rusia soviética. Ambas posibilidades son igualmente inaceptables .

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de diciembre de 1997