Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Hollywood recupera con la gigantesca 'Titanic' y 'L.A. Confidential' algo de su leyenda perdida

Críticos y candidaturas a los Globos de Oro presagian cambios de estrategia creativa

Hollywood contraataca. Tras el deterioro de su cine de efectos especiales informáticos, del boom del cine independiente y el triunfo de El paciente inglés en los oscars del año pasado, momento en que el gran cine de estudio americano era abucheado por falta de ideas y síndrome de elefantiasis, este final de año la crítica y los premios parecen apuntar a un regreso de lo mejor de esa antaño tan refinada industria. L. A. Confidential y Titanic copan los prestigiosos premios de la crítica y las candidaturas para los Globos de Oro, anunciadas el jueves. La segunda de ellas, estrenada ayer en EE UU, ha sido comparada por The New York Times con Lo que el viento se llevó y calificada como una obra maestra.

MÁS INFORMACIÓN

Titanic, que por sus enormes dimensiones ha necesitado dos estudios, Paramount y 20th Century Fox, para poder hacerse y distribuirse a todo el mundo, es el espectáculo más caro de la historia del cine, con un presupuesto de 200 millones de dólares (más de 30.000 millones de pesetas) que, incluyendo publicidad y otros gastos adicionales, puede rondar los 300 millones. Hay contables que estiman que Lo que el viento se llevó costaría más si se rodara hoy día, pero el caso es que la comparación entre ambas películas centra casi todas las críticas sobre Titanic -escrita, dirigida y montada por James Cameron- publicadas anteayer y ayer en EE UU. "Para mí, escribir es parte del proceso de dirección", ha dicho en una entrevista James Cameron, que para The New York Times es un nuevo David O. SeIznick: "El guión es la primera versión, el rodaje es la segunda y el montaje es la tercera".

Desbordante

El diario Daily News afirma que Titanic no sólo es buena, es magnífica, una hazaña de ingeniería y una desbordante experiencia visual, sonora y emocional que por sí misma justifica todas las preocupantes tendencias del cine americano reciente. "De manera que el éxito de crítica de Titanic alivia las presiones en tomo a su inflado presupuesto e infernal rodaje y contribuye no sólo al inicio de su amortización en taquilla (tarea que se considera casi imposible), sino a un cierto renacimiento creativo de una industria que se había puesto entre paréntesis.Tal renacimiento no se ha hecho a golpe de talonario exclusivamente, como demuestra el éxito de L. A. Confidential, producida por la Warner Brothers, un filme de modesto presupuesto que Los Angeles Times ha descrito como "el filme negro definitivo" de la particular época que describe, (Los Ángeles a comienzos de los años 50) y que tiene cinco candidaturas a los Globos de Oro (Titanic tiene ocho). Los Globos de Oro, que otorga en enero la prensa extranjera de Hollywood, así como los premios de la crítica de Nueva York y Los Angeles, que este mes también se han inclinado por esas dos películas, se consideran el avance de los oscars, que se otorgarán en marzo.

Fuera del circuito de los grandes premios, otros títulos notables de este año, como Donnie Brasco, Devil's advocate o Cop Land, también arrojan esperanzas de que la maquinaria industrial del cine americano pueda recuperar su capacidad de financiar proyectos de escala intermedia (un eslabón que se empieza a dar por perdido) a base de calidad cinematográfica, capacidad de caracterización y guión y, sobre todo, respeto a la inteligencia del espectador.

Paralelamente, productoras y directores de festivales están argumentando últimamente que es necesario corregir el concepto y el tópico del cine independiente, una frase hecha y demasiado sobada, cuya popularidad empieza a agotarse. Hace escasos meses hablar de cine independiente parecía ser sinónimo de calidad por sí mismo pero ahora mismo ser un veinteañero cabreado y sin dinero para hacer una película no se considera mérito suficiente. El año pasado, El paciente inglés copó los Oscar porque era una buena película al estilo del viejo Hollywood, hecha prácticamente fuera del sistema y con actores que no arrastran a las masas, factor este último que sirvió a la crítica para poner a caldo a los mecanismos habituales de Hollywood, que habían rechazado el proyecto inicialmente.

Un ejemplo de ese terreno intermedio que actualmente gusta en EE UU (y en el mundo, como ha podido comprobarse) es la británica The Full Monty, una comedia hecha con escaso dinero y superávit de imaginación. Pero The Full Monty sólo tiene una candidatura a los Globos de Oro y es muy significativo el comentario hecho el jueves por su director, Peter Cattaneo: "Es fantástico estar aquí, con los grandes estudios, en tan buena compañía". La "compañía" de Cattaneo es de hecho la segunda película favorita en los Globos de Oro, la comedia del . veterano director James L. Brooks As good as it gets, que protagoniza Jack Nicholson y que obtuvo seis candidaturas en total.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de diciembre de 1997