Grecia y Turquía solventan su disputa sobre el espacio del Egeo

"Todos los problemas militares están resueltos, sólo queda un problema político". Con estas solemnes palabras, el general Klaus Naumann, presidente del Comité Militar de la OTAN, dio por culminado el diseño básico de la nueva estructura integrada de la Alianza a cargo del organismo que encabeza.Naumann indicaba así que las delegaciones turca y griega alcanzaron un acuerdo que resuelve el penúltimo litigio interno. Y que sólo persisten las dos reservas británicas sobre Gibraltar, "un asunto bilateral de carácter político en el que no voy a entrar", declaró, para satisfacción de los españoles. Queda otra reserva genérica, más simbólica que práctica, la francesa sobre el mando de Nápoles. Pero París no se incorpora a la nueva estructura.

Si la solución para Grecia y Turquía vuela, habrá superado el fiasco de la reforma de 1991 y será "histórica". Ambos contarán con sendos mandos subregionales o de tercer nivel (bajo el supremo europeo de Mons y el mediterráneo en Nápoles). El espacio aéreo en la zona de fricción del Egeo se resuelve por elevación: será gestionado por el mando componente aéreo de Nápoles. Pero Atenas y Ankara se comprometen a coordinar sus cuarteles para facilitarle las cosas. Y al consagrar el principio de rotación de mandos, abren su propia casa al vecino / adversario: habrá oficiales turcos en el cuartel griego, y viceversa.

La solución de este conflicto presionará sobre Gibraltar, aún verde. España no aspira al control exclusivo del Estrecho, sino compartido con los mandos "componentes" (aéreo y marítimo) mediterráneos. Quiere bilateralizar el contencioso y obtener garantías de que, después de que Londres se avenga a razones -si lo hace-, no boicoteará a su nuevo cuartel en las dotaciones y "banderas" (procedencias nacionales de sus principales mandos). Y descarta pedir "la intervención" del secretario general, Javier Solana, indicaron ayer fuentes españolas.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS