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Óscar Tusquets levanta en Las Palmas un monumental auditorio de piedra volcánica

El arquitecto dice que ha sido un proyecto elaborado con "libertad y autoridad"

En la orilla noroeste de la playa de Las Canteras, en Las Palmas de Gran Canaria, y sobre un zócalo de roca volcánica, el arquitecto catalán Óscar Tusquets ha levantado el nuevo Auditorio Alfredo Kraus y Palacio de Congresos de Canarias, un monumental edificio con identidad propia, en armonía con el enclave marino sobre el que se eleva, pero ajeno al contexto arquitectónico más próximo. Concebido por su creador como una fortaleza, tanto los ma teriales de acabado exterior como la propia volumetría -compuesta en origen por la forma hexagonal de la gran sala sinfónica, a la que se adosan diferentes cuerpos geométricos- refuerzan la imagen de edificio compacto y acastillado.

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Más de una década han dedicado Tusquets y su equipo al proyecto que, según reconoció ayer el arquitecto catalán durante la presentación oficial, "representa un hito muy importante en mi carrera profesional". "Es el mejor edificio que he hecho en mi última etapa, al que he dedicado casi en, exclusividad cinco años de trabajo", añadió.Con un presupuesto en torno a los 3.200 millones de pesetas (inferior a la media para este tipo de estructuras), el Auditorio Alfredo Kraus ocupa una extensión de 1.750 metros cuadrados, tiene capacidad para más de 1.600 espectadores y cuenta con una singularidad: el enorme ventanal con vistas al mar de la sala sinfónica. "Ofrecer la posibilidad de ver las olas del mar durante un concierto era algo único, que no permite siquiera, por estar ubicado en un puerto, la Ópera de Sidney. Existía algún problema en relación al aislamiento acústico pero pudimos solventarlo gracias a una tecnología más o menos sofisticada", dijo Tusquets.

Luz natural

Sentir la luz natural en el interior de una estructura rodeada de torres y espectaculares muros fue otro de los sueños que el arquitecto pudo hacer realidad, rematando la construcción con un lucernario de grandes dimensiones, translúcido en sus caras laterales, que desde, cualquier visión lejana aparece como un enorme faro sobre el perímetro en sombra del volumen pétreo. Junto a la piedra de la Montaña de Tindaya, y frente a la textura y color de la mampostería imperante en el recinto, del Auditorio Alfredo Kraus destacan otros dos materiales: el acero inoxidable en el remate y la madera del umbral de acceso.En relación a la luminosidad y acústica del edificio, -cuyos responsables respectivos, Alfonso García Senchermes y el francés Pierre Arnaud, acompañaron ayer al arquitecto-, Óscar Tusquets se pronunció contra los estándares, a los que definió como "una simplificación grosera de lo que el hombre necesita", y defendió la filosofía del propio Arnaud respecto a "la necesidad de respetar la noche e iluminar, por tanto, el auditorio con luz y sombra". Por su parte, el especialista francés, autor de la iluminación de las pirámides egipcias, la Acrópolis de Atenas, la catedral de Estrasburgo o el Museo del Louvre de París, definió al nuevo auditorio como "un barco de aire, mar y luz".

El proyecto arquitectónico culmina con la creación de un jardín de cráteres de piedra volcánica, que protege la vegetación, del agresivo viento marino de forma similar a la que han utilizado tradicionalmente los agricultores canarios. En el centro del parque, un casco esférico hace alusión a la estratégica posición geográfica del archipiélago mientras un conjunto escultórico de inspiración marina, obra del artista canario Juan Bordes, adorna tanto la fachada como el interior del edificio. El exterior está ornamentado con cuatro símbolos del mar, igualmente de grandes dimensiones. Bordes elaboró en aluminio, acero y bronce un conjunto denominado Paseando por las Canteras, sobre su, concepción del auditorio como un teatro simbólico del mar y a petición del propio Tusquets. La pieza principal, El Caboso, especie típica de los charcos canarios, está inspirada en un monstruo mítico que relatan antiguos marineros y preside, en tamaño colosal, la entrada del edificio.

A modo de conclusión, Óscar Tusquets manifestó ayer que el proyecto del Auditorio Alfredo Kraus ha sido concebido como "un diálogo con el paisaje" y aseguró: "Las Palmas de Gran Canaria es, sin duda, la ciudad en la que he podido trabajar con mayor libertad y autoridad. Ojalá en Barcelona hubiese podido desarrollar un proyecto en las mismas condiciones en las que pude desarrollarlo aquí".

Tras la inauguración del 5 de diciembre, se celebrará un festival de guitarra, con la Orquesta de Cámara de Gran Canaria. También están anunciados un recital de Yolanda Auyanet y el concierto de fin de año, con la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria dirigida por Adrian Leaper.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de noviembre de 1997