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Los peritos, prueban que 916 millones de Roldán acabaron en un banco de Singapur

Los 1.700 millones de pesetas que Luis Roldán ocultaba en Suiza nunca fueron devueltos a Interior como él asegura. En su mayor parte, acabaron en Singapur, según los peritos judiciales. Cerca de 1.000 millones fueron depositados en una cuenta abierta en ese país por dos abogados luxemburgueses de Francisco Paesa, quien controla y oculta el botín del ex director de la Guardia Civil. Los peritos destacaron que se emplearon testaferros y sociedades interpuestas para ocultar el rastro del dinero.

Durante un año, Eugenio Rubio, abogado de Luis Roldán, protagonizó un periplo radiofónico y televisivo: su cliente no había robado ni una peseta y, además, había devuelto a José María Angel, secretario de Antoni Asunción, ex ministro del Interior, todo el dinero que poseía en Ginebra y Zúrich. Ángel guardó silencio hasta que fue convocado como testigo en el juicio. Pero su sorpresa fue aún mayor cuando Rubio no le preguntó nada al respecto.Los peritos dejaron ayer en evidencia a Roldán y Rubio. El ex director de la Guardia Civil no reintegró ni un duro de los 1.700 millones que tenía en tres cuentas suizas a su nombre y al de su esposa, Blanca Rodríguez Porto. Fueron transferidos al Aresbank, de Madrid, y, tras varios pagos a testaferros y colaboradores con el efecto helicóptero (moverlo en distintas direcciones y con rapidez), terminó en el Oversea Union Bank de Singapur. Allí se les perdíó la pista.

Según el informe pericial, 18.614.000 francos suizos (1.788 millones de pesetas) fueron transferidos el 12 y el 24 de enero de 1994, poco después de estallar el escándalo, a la central madrileña del Aresbank, en la que se ingresaron en una cuenta abierta a nombre de la sociedad irlandesa K & M International por Jack Pierre Aberlé, testaferro de Paesa. En ella, además de Aberlé, tenía firma autorizada Roldán.

Semanas después se transfirió el dinero a otra cuenta en el mismo banco de Whitepearl Ltd., con sede en San Vicente y Granadinas (Caribe). Su número era correlativo al de la anterior y también había sido abierta por Aberlé. Desde ella se hicieron pagos a otras suizas de Paesa y sus sobrinos Alfonso y Beatriz, en Ginebra, y de Roland Costacurta, testaferro. helvético que simuló la compra de una casa del matrimonio Roldán en París y de un chalé en San Bartolomé (Antillas francesas), así como a la Compañía General de Mandas, una sociedad argentina propiedad de Luis Eugenio Holgado, amigo de Paesa, que simuló también una falsa deuda con el procesado para adelantarse al embargo judicial de sus bienes.

El resto del botín suizo fue transferido a otra cuenta en el Aresbank a nombre de la firma panameña Wester River y abierta por el testaferro suizo Jean Henry. Y desde ésta se dio el salto a Singapur. Según los peritos, el 8 de junio de 1994, dos meses después de la fuga de Roldán, se transfirieron 11.171.342 marcos alemanes (916.474.633 pesetas) al Oversea Union Bank de Singapur y, en concreto, a una cuenta abierta por los hermanos Jean Paul y Monique Goerens, abogados de Luxemburgo que trabajan para Paesa, a nombre de la sociedad Almeida Investment. Posteriormente, se traspasó a las de otras dos sociedades abiertas en el mismo banco: "Gorebrigde, Ltd. y Moloney International, Ltd., ambas abiertas también por los Goerens.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de noviembre de 1997

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