_
_
_
_
Tribuna:
Tribuna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las tribunas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

La mirada del otro

Recientemente, Gabriel Jackson me obligaba a considerar otra vez mi admiración por esos norteamericanos que han dado a la palabra libertad la dignidad humanista de la que carecen los liberales economicistas. Recomiendo la última obra de Jackson, Civilización y barbarie en la Europa del siglo XX, como un balance aportado por la mirada del otro, mirada cómplice por el papel desempeñado por EE UU en la interrelación civilización y barbarie en el siglo XX. Pero lo que forzó mi consideración fueron unas declaraciones a La Vanguardia del historiador norteamericano residente hace ya muchos años en Barcelona, en las que comenta el caso GAL, el terrorismo vasco, la relación entre pujolismo y solidaridad, la crisis de la cultura del trabajo, la oposición entre el modelo social y el modelo economicista de vida. "La democracia", dice Jackson, "es dar a cada cual lo que necesita, no lo que puede pagar".Con el sustrato cultural de cualquier intelectual español, europeo, pero con la distancia oceánica de yanqui y judío, en tantos sentidos errante, la mirada de Jackson es implacablemente lúcida y nos propone recuperar el don de la medida. Cuando el entrevistador Lluís Amiguet le plantea que la Fundación Carter medie en el conflicto vasco, Jackson responde: "Ustedes lo sufren casi a diario, pero el problema vasco es prácticamente desconocido fuera de aquí. Entre mis, amistades no españolas es fácil encontrar buenos conocedores del problema palestino e irlandés, pero no del vasco". Ni siquiera la cuestión vasca figura en el supermercado global de la barbarie, y aparece como un hecho diferencial más, para más inri considerable como ibérico, junto a las corridas de toros o el pasodoble. ¿Vale la pena seguir matando y muriendo sin la menor garantía de que el producto se cotice, en el supermercado global del espíritu?

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_