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TRIBUNA

Rectificación

Antes de nada, tengo que rectificar. Ayer me expliqué mal y menuda me ha montado Ana. Y si no rectifico se me va a mosquear. Sufrí un lapsus cuando decía que podía aplazar la boda. Lo que quise decir es que si salía algún critérium podía aplazar la luna de miel. Nada más. Claro que me caso el 18 de octubre.Dicho esto, a la carrera, que es lo que importa estos días. Ha sido la primera medio toma de contacto con la montaña. Hemos subido rápido y ya hemos visto que nos hemos quedado sólo 60 en cabeza en el puerto de segunda, aunque luego no sirvió para nada porque en el descenso se paró la cosa y ya entraron todos los rezagados. Quizás podía haber aprovechado el Estepona para seguir tirando, ya que se habían quedado Guidi y Michaelsen, el primero y el segundo, y El Lute se habría puesto de líder. Pero por lo visto han pensado que quedaban muchos kilómetros para meta y que no merecía la pena intentarlo.

Como decía Rominger, "joder, qué vergüenza". Me refiero claro a los del TVM, que se han puesto a tirar como locos en cuanto han visto que el líder había pinchado. Siempre ha habido compañerismo en el pelotón pero hoy parece que se han olvidado. Ha tardado lo suyo en empalmar Guidi, y ya llegó tarde para defender el liderato. No sé si alguien les ha dicho a los TVM que no tiraran, porque se ha enfilado el pelotón y no había dios que pasara para adelante. Así que no he visto nada.

El final, como siempre, otra caída y otra victoria de Wust. Y, como siempre, el calor que no nos abandona. Hoy quizás ha sido peor que ningún día, porque otras veces soplaba brisilla que nos refrescaba, pero hoy soplaba basca, viento caliente del poniente, y por la costa era un horno. Venga a beber y beber agua.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de septiembre de 1997