'Boca a boca' recibe críticas enfrentadas en su estreno norteamericano

El pasado viernes se estrenó en cuatro cines de Estados Unidos Mouth to mouth (Boca a boca), dos años después de que la compañía Miramax comprara sus derechos de explotación en el mercado norteamericano. Nueva York y Los Angeles han sido las dos ciudades elegidas para iniciar la carrera comercial norteamericana del penúltimo filme de Manuel Gómez Pereira, que se ha estrenado en versión española subtitulada al inglés. Según como funcione en estas dos grandes ciudades, se proyectará sucesivamente en el resto del país.De momento, la abundante publicidad de los medios de comunicación impresos, sobre todo periódicos en español, la presenta -utilizando la definición de un crítico de Entertainments News- como la película más divertida desde La jaula de las locas. Pero las críticas han sido variadas: la más relevante, la de The New York Times, de Janet Maslin, la calificaba el mismo día del estreno de "blanda, frívola y repleta de personajes que necesitan urgentemente un toque almodovariano".

Gary Dauphin, desde las páginas de uno de los periódicos neoyorquinos de mayor tirada, The Village Voice, que tiene a los jóvenes como principales lectores, afirmaba: "Mouth to mouth (Boca a boca) es una formidable pequeña película que alterna lo absurdo con lo caliente y que trata sobre algunos asuntos candentes sobre el sexo, sin descuidar nunca el entretenimiento".

Hugh Grant mediterráneo

Ann Abel, del semanario Time Out, no muestra demasiado entusiasmo por la cinta, pero bautiza a Javier Bardem como "un Hugh Grant mediterráneo, con su perturbadora combinación de torpeza y sex appeal".

La publicidad en Estados Unidos insiste en el contenido sexual de la cinta, en los anuncios se ha preferido jugar a la insinuación y, así, la distribuidora Miramax evita problemas de censura en un país donde se mira con lupa estos asuntos.

Miramax confía en atraer, sobre todo, al público latino a las salas donde se proyecta Mouth to mouth. Por eso se mantienen el título castellano, entre paréntesis, junto al inglés, para que nadie confunda la cinta con una norteamericana. De este modo se garantiza la afluencia a las salas de un mercado potencial de 29 millones de hispanohablantes que viven en EE UU, quienes demandan sobre todo películas habladas en su propia lengua.

Otro de los sectores de la audiencia norteamericana al que va destinado el filme es el acomodado público homosexual. En Nueva York, la película se proyecta en una sala que acostumbra a estrenar cintas de temática gay, ubicada entre Greenwich Village y Chelsea, epicentros de la cultura homosexual neoyorquina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 08 de septiembre de 1997.

Archivado En:

Te puede interesar

EmagisterPerfiles Profesionales 2022

Lo más visto en...

Top 50