Un pederasta acepta portar un brazalete para estar bajo control policial
Un pederasta, que se ha declarado incapaz de no reincidir, ha aceptado, tras ser puesto en libertad, colocarse un brazalete electrónico que permite a la policía tenerle localizable en todo momento, según anunció ayer el Ministerio del Interior británico.Graham Seddon, de 43 años, que fue condenado a nueve años de prisión por violar a una niña de nueve años, en Manchester (Reino Unido), en 1990, fue detenido al cabo de un año con una bolsa que contenía caramelos y pinturas. Tras su puesta en libertad -después de pasar en prisión seis años- declaró a la policía que podía ser capaz de cometer una agresión sexual similar.
El suceso ha suscitado mucha inquietud entre sus vecinos, que han firmado una petición para impedir el regreso del delincuente al barrio. Seddon, que vive en una pensión del extrarradio de Manchester, donde permanece vigilado y escoltado las 24 horas del día, será el primer excarcelado que lleve un brazalete electrónico conectado siempre con la policía.
El Estado de Tejas fue el primero en EE UU que cuenta, desde mayo, con una ley que autoriza la castración quirúrgica opcional para pederastas reincidentes. A principios de este año, en California se aprobó otra ley que, como primera opción, ofrece la castración química, aunque se contempla la quirúrgica.


























































