Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Senado de EE UU ataca de antemano a Europa por vetar la nueva Boeing

Washington / Bruselas

Sin esperar siquiera a que se produzca el rechazo formal por parte de Bruselas a la fusión entre el gigante de la aeronáutica Boeing y McDonnell Douglas, el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, lanzó ayer una seria advertencia sobre la actitud europea y sugirió que la UE pretende sólo proteger los intereses del otro gran fabricante mundial, Airbus. El Senado de Estados Unidos aprobó por unanimidad una declaración en la que condena de antemano el presumible veto de la UE a la operación.

El presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, aseguró ayer en una conferencia de prensa que no comparte las razones esgrimidas por los europeos para rechazar la fusión y advirtió que EE UU "tiene recursos" para oponerse a una decisión negativa, entre las que citó un recurso ante la Organización Mundial de Comercio (OMC). No obstante, expresó su optimismo y precisó que Estados Unidos y Europa "están muy lejos de una guerra comercial" y es posible la negociación.La Comisión Europea debe decidir el próximo miércoles sobre la fusión, valorada en 14.000 millones de dólares (2,1 billones de pesetas), y todo indica que la vetará. El comisario europeo de la Competencia, Karel Van Miert, respondió con contundencia a las críticas.

En un comunicado, Van Miert afirmó que las objeciones de los expertos europeos a la fusión por absorción del gigante mundial de la aeronáutica Boeing y su competidor McDonnell se basan en hechos objetivos y no responden a ningún interés político. Clinton afirmó que Bruselas sólo vela por el interés del consorcio aeronáutico europeo Airbus, el primer competidor de Boeing.

Miembros del Congreso estadounidense consideran que la posición europea es escandalosa y absurda y creen que con el rechazo se pretende proteger al fabricante europeo Airbus. El Senado aprobó por unanimidad a última hora del miércoles una declaración en la que condenan a la Unión Europea por su inminente rechazo de la fusión.

Condena oficial

El portavoz de la Casa Blanca, Mike McCurry, afirmó que el Gobierno estadounidense lleva tres días negociando intensamente con las autoridades europeas. "Lo importante es que la decisión se ajuste a las leyes antimonopolio de la Unión Europea", dijo. La fusión ya ganó el visto bueno de las autoridades estadounidenses encargadas de velar por la libre competencia.Un congresista demócrata, Norm Dicks, representante del Estado de Washington, donde Boeing tiene su sede central, usó un tono más amenazador. "Si la Unión Europea pone condiciones inaceptables para las compañías, el Gobierno estadounidense va a tener que adoptar medidas de represalia", dijo. "Hay un alto riesgo de que estalle una guerra comercial".

La respuesta en Europa ha sido también enérgica. El presidente francés, Jacques Chirac, apoyó la actitud de dureza de Bruselas, informa Xavier Vidal-Folch. "Me inquieta más la presión estadounidense a la que serán sometidos algunos países miembros de la UE", sentenció.

En Alemania, el ministro de Economía, Günter Rexrodt, señaló que las concesiones hechas por Boeing para ganarla aprobación no son suficientes. Una de las principales exigencias de la Comisión es que la compañía renuncie a los contratos de exclusividad con tres areolíneas estadounidenses, Delta, Continental y American Airlines.

Pero Boeing ya ha anunciado que no hará más concesiones y argumenta que ha negociado con las autoridades europeas de buena fe. En un comunicado hecho público ayer, la compañía manifiesta su decepción por la postura de Bruselas.

De ser rechazada la fusión, el fabricante norteamericano puede recurrir la decisión ante el Tribunal Europeo de Justicia, un proceso que normalmente tarda dos años en resolverse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de julio de 1997

Más información

  • Clinton acusa a la UE de defender sólo los intereses de Airbus