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CHANTAJE TERRORISTA

Hoy, en Bilbao, todos contra ETA

Aznar y Ardanza encabezarán la manifestación convocada para cuatro horas antes del ultimatúm

España emprendió ayer una carrera contra el reloj macabro que amenaza con detenerse a las cuatro de la tarde de hoy. Es la hora fijada por ETA para asesinar al concejal del PP de Ermua (Vizcaya) Miguel Ángel Blanco Garrido, de 29 años, secuestrado el jueves. Una marea de cientos de miles ciudadanos innundó plazas y calles, en ciudades y aldeas y desembocará hoy en Bilbao en una manifestación que se anuncia gigantesca y que encabezarán el presidente del Gobierno, José María Aznar, acompañado de varios ministros, el lehendakari José Antonio Ardanza y los líderes de partidos y sindicatos democráticos. Todos menos HB, que no cesa en su apoyo a los crímenes de ETA, aunque no ha podido evitar que muchos de los suyos se atrevieran ayer a levantar la voz públicamente y pedir que no se ejecute la siniestra amenaza. Lo hicieron el parlamentario navarro abertzale Patxi Zabaleta, el ex etarra Mike Sueskun y numerosas simpatizantes de la coalición pro-etarra en llamadas a las emisoras de Radio Euskadi. La madre de Pertur, el histórico de ETA desaparecido en 1976, ha pedido a las madres de los presos etarras que se sumen al clamor contra la e ejecución. El Papa, Juan Pablo II, "invoca en el nombre de Dios" la liberación de Miguel Ángel Blanco, y Amnistía Internacional hace un llamamiento para que no se ejecute un "homicidio (sic) arbitrario y deliberado". Incluso desde Uruguay el movimiento Tupamaro solicita a ETA que no cumpla su amenaza. La única ambigüedad en este esfuerzo titánico a contra reloj -nadie ha recordado siquiera la exigencia chantajista del acercamiento de presos- se deslizó en el comunicado conjunto de los obispos vascos y los de Pamplona y Tudela, que piden a las autoridades que "traten también de buscar las vías eficaces que, en la medida de lo posible, aseguren la vida" del secuestrado. La Mesa de Ajuria Enea, sin una sola fisura política, llegó a lanzar "un ruego, una súplica", para que los terroristas "no traspasen este último límite", mientras el presidente del PNV, Xabier Arzalluz, aseguraba que su partido hará "lo que sea" para salvar la vida del cautivo. Como fondo inquietante a todo el despliegue resonaron las palabras amargas del consejero de Interior Vasco, Juan María Atutxa: "ETA. cumple siempre sus amenazas".

La Mesa de Ajuria Enea pretende revalidar hoy en Bilbao, e incluso superar, la multitudinarla manifestación del 18 de marzo de 1989, la mayor que se ha registrado en la historia del País Vasco por la paz. Si en marzo de 1989 se trataba de exigir a ETA la prolongación de la tregua de 60 días anunciada por la banda terrorista, en esta ocasión se quiere responder al nuevo chantaje de ETA, exigiéndole la liberación del concejal del PP, Miguel Ángel Blanco. En marzo de 1989, ETA desoyó el clamor del pueblo vasco.Esta vez, la movilización se ha extendido a toda España y la presencia exclusivamente vasca en la cabeza de la manifestación de 1989 se ha ampliado a toda la representación de las fuerzas democráticas españolas.

Una gran pancarta, que sostendrán los componentes de la Mesa, encabezará la manifestación de Bilbao, que comienza a las doce del mediodía, cuatro horas antes del final del plazo que la banda terrorista trata de imponer al Gobierno.

El lehendakari Ardanza encabezará la manifestación junto al presidente del Gobierno, José María Aznar, y los miembros de la Mesa de Ajuria Enea. En segunda fila se situarán los dirigentes políticos, los ministros y los presidentes autonómicos.

Ayer confirmaron su presencia el secretario general del PSOE, Joaquín Almunia, el coordinador de Izquierda Unida (IU), Julio Anguita; el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol; el de Canarias, Manuel Hermoso, y el de Castilla La Mancha, José Bono. El ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, realizaba ayer gestiones para tratar de incorporar al mayor número posible de presidentes autonómicos.

El Gobierno tendrá una alta representación con los vicepresidentes político, Francisco Álvarez Cascos, y económico, Rodrigo Rato, así como los ministros de Justicia, Margarita Mariscal de Gante, y Sanidad, José Manuel Romay, además del titular de Interior. Con ellos marchará también el Defensor del Pueblo, Fernando Álvarez de Miranda.

La decisión de Aznar de acudir a la manifestación de Bilbao la comunicó hoy durante el Consejo de Ministros, atendiendo a la sugerencia que le hizo el lehendakari Ardanza en la conversación telefónica que mantuvieron el jueves por la tarde. Ardanza trasladó a Aznar la conveniencia de ofrecer una respuesta contundente y espectacular al chantaje de ETA en el mismo terreno que los simpatizantes de la banda terrorista utilizan: la calle.

Ardanza defendió con convicción ante Aznar la tesis de que la única salida que cabe ante el chantaje de ETA es la unidad de los partidos políticos y la movilización ciudadana y le parecía esencial el reclamo del presidente del Gobierno y de los líderes políticos nacionales.

En el Consejo de Ministros

Aznar comunicó su decisión durante el Consejo de Ministros y pidió a sus colaboradores que no tuvieran compromisos ineludibles que se sumaran a la manifestación. Fue el titular de Administraciones Públicas, Mariano Rajoy, quien salió de la sala del consejo para comunicar al lehendakari Ardanza la respuesta afirmativa a su invitación.Aznar anuló su participación en la romería que hoy iba a presidir, en compañía del presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, en el Monte do Faro, en Galicia, en clave preelectoral. Incluso el PP regional decidió suspender la fiesta por "solidaridad" con su compañero, que es además hijo de gallegos.

Aznar decidió limitar su visita a Galicia a un encuentro, ayer por la tarde, con el presidente de la Xunta en Santiago de Compostela. Rehuyó declaraciones. Pasó de largo ante un grupo de informadores que le aguardaba por la tarde en el aeropuerto de Compostela. Tras entrevistarse con Fraga en un pazo próximo a Santiago, Aznar regresó a Madrid a última hora para asistir hoy a la manifestación de Bilbao.

El jefe del Gobierno presidió ayer un Consejo de Ministros absolutamente atípico. Breve, de unas tres horas de duración, con salidas continuas, sobre todo, por parte del ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, que estuvo en permanente contacto telefónico con el consejero de Interior del Gobierno vasco, Juan María Atuxa, y con los mandos de las Fuerzas de Seguridad del Estado e incluso hizo gestiones para incorporar a presidentes autonómicos a la cita de hoy en Bilbao, que no tiene precedente en cuanto a la presencia de líderes nacionales en el País Vasco.

El Gobierno comparte con la Mesa de Ajuria Enea el interés por mantener la unidad de los partidos y la movilización y no entrar en el chantaje lanzado por ETA sobre el traslado de los presos a las cárceles vascas. Fue ese el principal mensaje que ayer envió el ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, en una breve intervención que tuvo, tras el Consejo de Ministros.

Mayor Oreja, al que se le veía muy afectado por los acontecimientos, se felicitó por el grado de unidad que había conseguido la Mesa de Ajuria Enea y por el contenido de su comunicado, que se centraba en la condena de ETA y evitaba cualquier otra consideración política.

Con ello quiso decir también que se mostraba satisfecho porque ningún partido democrático había entrado al trapo de considerar la oferta de ETA, lo que hubiera sido la espoleta que arrastrara fisuras en la Mesa de Ajuria Enea. El ministro lo dejó ayer muy claro al señalar que "cualquier oferta a ETA hoy sería malinterpretada". También Xabier Arzalluz declaró que, "en la medida que tengamos ojos y oídos, miraremos y haremos lo que sea" para que el edil del PP vuelva a casa sano y salvo.

Toda la intervención de Mayor Oreja en nombre del Gobierno estuvo en consonancia con el comunicado de la Mesa de Ajuria Enea y el clima de indignación que ya se empezó a manifestar ayer en la calle. Tuvo una carga muy emotiva. Pidió que se le hicieran pocas preguntas y le dio un sentido humanitario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de julio de 1997