La Habana cree que la visita papal será un "puntillazo" al aislamiento
La próxima visita de Juan Pablo II a Cuba, prevista para primeros del año próximo, será "muy útil e importante" y un "puntillazo" a a la idea del aislamiento, afirmó ayer en Madrid el ministro cubano de Cultura, Abel Prieto. El ministro, miembro del politburó del Partido Comunista Cubano, descartó que la visita del Papa tuviera en Cuba ningún efecto político perturbador, desde el punto de vista del régimen cubano, sino que, por el contrario tendrá un carácter "legitimador".Prieto, que viajó a Madrid para participar en un encuentro de ministros latinoamericanos de Cultura, señaló que en Cuba nunca ha habido "fanatismo religioso", tal vez por la incapacidad de que el "dogmatismo" arraigue en una cultura con una fuerte carga afro-cubana.
Fuentes diplomáticas españolas que siguen los preparativos de la visita del Papa indican que el Gobierno cubano no está cumpliendo el compromiso adquirido con el Vaticano de permitir una mayor libertad de culto previo a la visita, y no descartan que se produzcan tensiones entre los dos Estados en los próximos meses si la situación no cambia.
En su conferencia de prensa, el ministro cubano cometió un significativo lapsus al refererirse al Papa como a "Juan Carlos II", lo que propició una pregunta sobre la posible visita del los reyes a Cuba. Prieto respondió que existe una "invitación permanente" a que los reyes viajen a Cuba.
El ministro cubano no quiso comentar la evolución de las relaciones hispano-cubanas desde la llegada del Partido Popular al Gobierno, y abogó por su plena "normalización" basada en raíces e intereses comunes.
Prieto, de 46 años, que pertenece a la nueva generación de dirigentes políticos de la que forman parte el ministro de Asuntos Exteriores, Roberto Robaina, o Carlos Lage reconoció que existen contradicciones en la sociedad cubana, al surgir sectores sociales que se benefician de la libre entrada de dólares, en detrimento de otros sectores. Descartó, sin embargo, que estos nuevos sectores sociales plateen ningún regreso al capitalismo.


























































