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Francia recrudece la guerra de las hortalizas

Centenares de agricultores asaltan un almacén y destruyen frutas y verduras españolas

Una columna de 400 campesinos destruyó ayer de madrugada todos los productos españoles que encontró en un almacén frigorífico cerca de Brignoles y dejó reducida a una formalidad la promesa hecha pocas horas antes en Noorwidjk (Países Bajos) por el presidente Jacques Chirac a José María Aznar. Chirac había "lamentado" lo sucedido el día 15, cuando varios camiones de fruta española fueron destruidos cerca de Marsella. "Las autoridades harán todo cuanto esté en su mano para reprimirlos", dijo el presidente francés. Pero, con el país en plena campaña electoral, parece que en manos del Gobierno francés hay muy pocos recursos ara poner fin a estos actos. No bastaron, menos, para evitar que los 400 agricultores lograran su objetivo.Los campesinos asaltaron un almacén frigorífico de la cadena Intermarché, en Brignoles (cercanías de Marsella), para volcar todas las verduras y frutas cuyo embalaje no acreditara procedencia francesa, sobre todo tomates, pimientos y manzanas. Llevaban varias horas circulando en una caravana de seis autocares, un remolque y una veintena de coches, sin que la policía hubiera interceptado su deambular. En cambio, las cámaras de televisión acompañaron a los violentos agricultores y grabaron imágenes de su ataque.

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Antes de irrumpir en Brignoles, la banda de 400 personas ya había querido hacer lo mismo en otro gran almacén, en este caso de la cadena Leclerc, en -el centro comercial de la población de Le Luc, pero llegaron tarde. Las cámaras frigoríficas estaban vacías. El asalto al almacén de Brignoles se produjo a pesar de que horas antes París había dado signos de querer acabar con la situación.

Viernes. Chirac promete a Aznar hacer "todo lo posible"

El presidente de la República francesa, Jacques Chirac, prometió el viernes a primera hora de la tarde a José María Aznar que haría "todo lo posible para evitar que los camiones españoles sean atacados". Chirac y Aznar mantuvieron un encuentro aprovechando su asistencia a la cumbre de la Unión Europea. El presidente francés se declaró "consternado por estos abusos", aunque advirtió que "claro, siempre hay incidentes o accidentes".Aznar informó a los periodistas españoles desplazados a Noordwijk del compromiso del jefe del Estado francés. Antes se habían apresurado a hacerlo responsables de Asuntos Exteriores.

Sábado, de madrugada. Asalto y destrucción en Brignoles

La actuación del grupo de agricultores no tuvo nada de improvisada, hasta el punto de que un portavoz de la organización española Asaja (Asociación de Jóvenes Agricultores) había anunciado un asalto inminente en el país vecino desde el viernes por la noche. Varios sindicatos agrarios franceses, incluidos algunos de clara inspiración ultraderechista, habían hecho públicas sus intenciones.La caravana se concentró a las 10 de la noche. Una primera visita a un almacén de perecederos de Leclerc, sobre la 1.30 de la madrugada, no dio resultado porque se encontraba vacío.

Los autobuses y los coches viajaron entonces hasta Brignoles, donde llegaron sobre las 3 de la madrugada. Tras irrumpir en el almacén, los airados agricultores destruyeron todo producto sin etiqueta francesa.

Uno de los dirigentes de la Federación Nacional de Productores de Verduras dijo que "si los poderes públicos no controlan las importaciones, nosotros nos veremos obligados a hacerlo". Los portavoces de estas organizaciones califican sus actuaciones de "controles".

Todas estas acciones de control han tenido como marco el departamento de Bouches du Rhône (Marsella y alrededores), muy influenciado por el ultraderechista Frente Nacional de Jean-Marie Le Pen y de su discurso en favor de la "preferencia nacional" y la "reinstauración de las fronteras".

Aunque la ministra de Agricultura, Loyola de Palacio, se había mostrado convencida en los últimos días de que Francia adoptaría medidas para que los responsables de los ataques acaben en la cárcel, los únicos dos acusados por hechos de este tipo han sido puestos en libertad, tal como habían exigido las organizaciones agrarias, en cuanto el juez decidió la apertura de un sumario.

Mañana del sábado. Tomates contra la embajada de Francia

Un centenar de agricultores afiliados a Asaja arrojaron ayer por la mañana miles de kilos de tomates y 100 docenas de huevos ante la verja y contra la fachada de la embajada de Francia en Madrid. En el acto de protesta, el presidente de Asaja, Pedro Barato, hizo varias advertencias: "Queremos decir aquí, en la casa de los representantes de los agricultores franceses, que estamos hartos de los insultos y la burla de la que somos objeto hace más de 10 años".Barato pidió a Aznar que pase a la acción, "porque las palabras y las declaraciones de buenas intenciones no sirven para nada". Acusó al Gobierno francés y a las fuerzas de seguridad del país vecino de complicidad y se quejó de que en la UE existan dos varas de medir. "Lo único que se puede hacer es exigir a la Comisión Europea que suspenda todas las ayudas al sector agrario francés, porque esto sí que les duele", insistió.

En Valencia, representantes" de la Unió de Llauradors i Ramaders del País Valencià-COAG pidieron a los compradores del Mercado Central de Valencia que no compren productos procedentes de Francia mientras duren los ataques a las exportaciones agrícolas españolas. Los agricultores repartieron folletos que relacionan más de 80 productos de Francia y establecimientos de capital francés, así como los datos para identificarlos por el código de barras.

Pujol: "Esta Europa no tiene sentido"

El ministro de Trabajo no debió escuchar ayer por la mañana la radio. Al término de una reunión en Sevilla del PP de Andalucía, Javier Arenas calificó de "positivo" el compromiso de Chirac de "hacer todo lo posible" para acabar con los ataques a transportistas y productos españoles.Aunque es imposible calcular las pérdidas de este boicoteo violento, las agrupaciones de exportadores hablan de "miles de millones de pesetas". El valor de las mercancías destruidas es ínfimo en proporción al efecto intimidatorio de los actos vandálicos. Lo que pretenden los piquetes de campesinos franceses es que las cadenas de distribución sepan que vender productos españoles puede provocarles problemas.

La ministra de Agricultura y Pesca, Loyola de Palacio, no pudo ocultar en Sukarrieta (Vizcaya) su impotencia e indignación ante el nuevo ataque, informa Pedro Gómez Damborenea. "Las agresiones van más allá de la carga contra unos camiones. Consiguen que en dos meses no funcione el mercado interior europeo", afirmó.

"Este asunto trasciende la relación bilateral", agregó, "y Bruselas debe establecer sanciones automáticas si los Estados no garantizan el mercado único".

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, se sumó también a la condena. Durante una visita a poblaciones de Girona criticó la destrucción de de productos agrícolas españoles y lamentó la "pasividad" de las autoridades francesas. Pujol sentenció: "En la Europa que todos decimos que queremos hay una libertad de circulación y de comercio que debe ser respetada y si no, no tiene sentido esta Europa".

El secretario general de UGT, Cándido Méndez, expresó su solidaridad con los agricultores españoles. En su opinión, los ataques franceses reflejan una guerra comercial con un "elemento inquietante puesto que está demostrando un cierto resurgir del nacionalismo dentro de la UE".

El consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, el socialista Gaspar Zarrías, aseguró en Jaén que el Gobierno autónomo pondrá en las carreteras puntos "para que desde la Inspección de Transporte y desde Sanidad se tenga un control exhaustivo de todos los camiones que circulen con productos franceses".

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