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Visitas nocturnas, datos delicados y copias peligrosas

Las visitas nocturnas de Jesús Bermejo a su antiguo despacho fueron confirmadas ayer por el actual director de la Agencia Tributaria ante la comisión de Investigación, como publicó EL PAÍS. También reconoció que había mandado un chófer a recoger los libros-registro de los expedientes por él tramitados, donde figura el nombre de los titulares. Bermejo defendió su derecho a proceder de esta forma, a pesar de que antes de entrar en la comisión había calificado de "falsa y tendenciosa" esa misma información."Son oficinas públicas", dijo para explicar sus visitas. "Como director general de la Agencia Tributaria", añadió, "mi disposición es plena, de día y de noche", añadió para justificar la nocturnidad. "Creo que puedo ir a cualquier oficina de la Agencia por cuestiones de trabajo y siempre he acudido de forma oficial y acompañado de otros funcionarios" insistió.

"En esas oficinas", prosiguió, está la información relevante exigida por la comisión de investigación", sin olvidar, "las actuaciones que se siguen en la Audiencia Nacional". En Castellana 110, planta séptima, sede de la Unidad del Fraude, "he trabajado durante bastante tiempo y he acumulado numerosos documentos y conferencias y los funcionarios, con los que mantengo una gran confianza, me habían avisado de que estaban allí en unas cajas". Hace un año que Bermejo dejó ese despacho.

Confirmó que las visitas se habían producido durante el fin de semana del 26 y 27 de abril y el 14 de mayo y que en ellas le había acompañado la actual directora de la Inspección, Pilar Valiente, que trabajó con él en la Unidad del Fraude.

Ratificó también que el pasado 28 de abril llamó a su sucesor, Ignacio González Vadillo, para pedirle los libros de registro. "Le llamé porque un familiar suyo había tenido una operación quirúrgica y le dije: por cierto, aprovecho para pedirte los libros de registro. Mandé a un conductor a por ello".

"¿Es normal que salgan de la Unidad del Fraude esos libros?", le preguntó la diputada del PSOE Teresa Fernández de la Vega. "Es normal, como en otros casos", respondió Bermejo. "¿No es más normal que se pidan sólo fotocopias?", insistió Fernández de la Vega. En ese registro de actas, dijo Bermejo, "se incluyen los nombres y apellidos [de los titulares de los expedientes]".

"La información es delicada y hacer fotocopias me parece peligroso que anden por ahí". Bermejo confirmó también que su chófer había tenido que firmar un papel donde constaba la entrega de ese libro. Las fuentes consultadas por este periódico señalan que quien se lo entregó exigió, además, la presencia de dos testigos.

"¿Pidió los expedientes concretos?", volvió a preguntar la diputada socialista. "Es de una falsedad ... Me parece de una indignidad ... Una tergiversación de tal calibre que no tengo nada que decir", contestó Bermejo. "Si yo pido algo, lo pido con un oficio y me lo mandan sin problema", añadió. Según la versión de los hechos recogida por este periódico, Bermejo solicitó a González Vadillo esos expedientes y éste se los negó.

Se da además la circunstancia de que el secretario de Estado de Hacienda, Juan Costa, ha ordenado que se investigue, dentro de un informe de auditoría interna, todo este extraño episodio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de mayo de 1997