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El director de la Agencia Tributaria intentó llevarse expedientes de su antiguo despacho

Jesús Bermejo, director de la Agencia Tributaria, y Pilar Valiente, directora general de Inspección, intentaron llevarse expediente: de su antiguo despacho en la Unidad de Re presión y Vigilancia del Fraude Fiscal, de la que el primero fue responsable con el Gobierno socialista. Los expedientes podrían corresponder a la presunta amnistía fiscal con que el actual Ejecutivo acusa al anterior. Bermejo, que hoy comparece ante la Comisión de Investigación, ha reconocido que fue a su antiguo despacho, pero sólo para recabar la información solicitada por el Congreso y por el juez Baltasar Garzón. Juan Costa, secretario de Estado de Hacienda, ha encargado al Servicio de Auditoría Interna un informe al respecto.

La Agencia Tributaria es en estos, días un hervidero de intrigas. Con tintes casi de película, durante las últimas semanas los funcionarios de la Unidad de Represión y Vigilancia del Fraude Fiscal y los de la Oficina Nacional de Inspección (ONI) viven inmersos en un ambiente enrarecido. El director de la Agencia Tributaría, Jesús Bermejo, y la directora general de la Inspección, Pilar Valiente, ocupan el papel estelar con el asunto de la presunta amnistía fiscal como telón de fondo.El caso es que Bermejo y Valiente dejaron rastros en las oficinas de la Unidad las noches del domingo 27 de abril y del 14 de mayo, víspera de San Isidro, jornada festiva en Madrid. Este día, permanecieron desde las 22.00 horas hasta primeras horas de la madrugada, según fuentes consultadas. El objetivo podría haber sido conseguir, determinados expedientes de su etapa.

El 26 y 27 de abril, Jesús Bermejo y Pilar Valiente habían celebrado reuniones con altos cargos de la Agencia en una planta del edificio de Hacienda, en el Paseo de la Castellana de Madrid. Se trataba de preparar un segundo listado de expedientes y corregir los errores de la primera remesa de información remitida a la comisión parlamentaria que investiga la presunta amnistía fiscal del PSOE. Al terminar esa reunión, ambos subieron a la planta donde se ubica la Unidad del Fraude.

El lunes 28 de abril, cuando Ignacio González Vadillo, director de la citada Unidad, se incorporó a su trabajo, se topó con un despacho desordenado y colillas en los ceniceros. Buscó, pero no encontró, los libros de registro de expedientes fiscales tramitados por la Unidad, donde también trabajó Pilar Valiente. Tras un primer momento de incertidumbre, resultó que los libros estaban en la Secretaría.

Libros de registro

Este periódico no ha podido determinar si González Vadillo llamó a Jesús Bermejo para preguntar qué había pasado, como aseguran fuentes de la unidad inspectora. Pero sí se sabe que Bermejo llamó por la mañana a su antigua oficina para anunciar que enviaba un coche a recoger esos libros. Los libros fueron entregados, pero la persona encargada de su custodia pidió que otros dos funcionarios actuaran como testigos. Los tomos fueron devueltos anteayer a la Unidad, según Bermejo.Bermejo pidió después algunos expedientes a su actual responsable y sucesor, González Vadillo. Este se los niega con el argumento de que a quien se los tiene que entregar es al responsable del Servicio de Auditoría Interna de la Agencia Tributaría, José Aurelio Martín, a quien Costa encargó el pasado 22 de abril la realización de un informe sobre la Oficina Nacional de Inspección (ONI). Hasta la llegada del PP al poder, la Unidad del Fraude estaba integrada en la ONI. González Vadillo entregó esos expedientes a José Aurelio Martín el pasado 15 de mayo.

Bermejo, que hoy comparece ante la comisión investigadora, ha reconocido a este periódico que efectivamente fue a su antigua oficina para acceder a los expedientes que le habían pedido la Comisión de Investigación del Congreso y el juez Baltasar Garzón porque, lógicamente, sabía que estaban allí. El actual director de la Agencia Tributaría asegura que fue por la noche y en festivo porque su jornada laboral no le permitía otro horario.

Bermejo también sostiene que fue él quien encargó la auditoría, previa autorización del secretario de Estado de Hacienda, Juan Costa. Una versión que choca con la de otras fuentes del departamento, que aseguran que fue el propio Costa el que dio la orden a García Martín para que realizase el informe. Según esas fuentes, García Martín le contó a Costa las noticias que recibía de Castellana y éste le indicó el martes 20 de mayo que incluyera un informe al respecto en la auditoría que estaba realizando.

Bermejo dice que "todo son rumores" consecuencia del "ambiente enfermizo" que se vive en la Inspección en estas fechas. Un clima de malestar que ha salido a la luz en los últimos días en una carta de la Asociación Profesional de Inspectores de Finanzas del Estado (APIFE) -de la que Bermejo fue fundador- por la filtración de expedientes tributarios a medios de comunicación afines al Gobierno.

Los expedientes de la Unidad del Fraude han sido reiteradamente solicitados por la comisión parlamentaria. Ayer por la tarde fueron finalmente remitidos por Hacienda al Congreso. El juez Baltasar Garzón también ha solicitado esa documentación sin que, según fuentes de la Audiencia Nacional, le haya sido aún remitida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de mayo de 1997

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