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Los bretones de Gwendal cumplen 25 años y dicen tener "cuerda para rato"

El veterano grupo de música celta presenta en Madrid una selección de sus temas

En otoño cumplirán 25 años de existencia: más de 1.000 conciertos y 10 discos. Son los principales representantes de la música de Bretaña junto a Alan Stivell. Pese a los altibajos por los que ha pasado lo celta, este grupo instrumental ha sabido mantenerse. Mañana, miércoles, presenta en Madrid (sala La Riviera) Lo mejor de Gwendal, una selección de sus grabaciones de los años setenta y ochenta.

"Existen pocos grupos tan longevos", reconoce Youen le Berre, uno de los artífices de Gwendal. "Además, creo que tenemos cuerda para rato". Para él, "el elemento constante de estos 25 años son las composiciones inspiradas por melodías tradicionales irlandesas y bretonas con una parte rítmica más cercana al rock". En la portada de su primer disco aparece un gigante que toca la bombarda mientras camina sobre aldeas y campos. Durante años fue el símbolo de Gwendal. "Gwen significa blanco en bretón y dal hace referencia a la frente: el que tiene la frente blanca, o sea, el puro. No sé si es la imagen que nos corresponde", dice riendo.A lo largo de la historia, las relaciones entre Bretaña y el Gobierno de París han sido complicadas y, en ocasiones, muy tensas. "Las cosas han cambiado mucho. En Bretaña, el sentimiento nacionalista radical se ha atenuado: ahora es una de las regiones ricas de Francia. Y la cultura bretona no está siendo sojuzgada. Se aprende bretón en las universidades y la música está muy viva".

Le Berre explica que "al acabarse la moda folk a mediados de los ochenta, la música celta había decaído notablemente en Francia". "Pero desde hace tres o cuatro años se siente que está volviendo. Muchos jóvenes tocan esa música y asisten a los conciertos".

Cuestión de espíritu

El concepto de música celta resulta bastante vago. Es una cuestión de espíritu. Pese a que la música bretona es muy diferente de la irlandesa, hay una especie de alma común y eso es lo que cuenta". Asegura que lo interesante es que ahora se producen intercambios entre todas esas músicas. "Me parece que España se está convirtiendo en un país celta por la cantidad de grupos". La relación de Gwendal con España ha sido muy fuerte. Sus primeras actuaciones se las consiguió el cantautor vasco Imanol poco después de la muerte de Franco. "Nos presentábamos en universidades y el ambiente era extraordinario: ondeaban banderas, se coreaban consignas ..."

En marzo de 1981, los franceses grabaron en el colegio mayor San Juan Evangelista un disco en directo con temas como San Se-bastian night fever. "Veníamos con frecuencia a España y había tal relación de complicidad con el público que pensamos que era el lugar idóneo". También tocaron en el centro penitenciario de Carabanchel.

Su disco Lo mejor de Gwendal reúne grabaciones escogidas de los años setenta y ochenta. Discos con portadas ilustradas por dibujantes de cómics como Claire Brétécher o Bilal. Y el mes que viene empiezan los preparativos para el próximo álbum. "Tenemos ganas de sacarlo antes que otras veces porque pasaba demasiado tiempo entre disco y disco. Nosotros no nos damos cuenta porque estamos haciendo otras cosas, pero el público nos lo reprocha".

El proyecto Afrocelt sound system o las guineanas Hijas del Sol grabando con los escoceses de Capercaillie. "En los bailes populares de Bretaña se da un canto de llamada y respuesta igual que en África. Pienso que el acercamiento celta a lo africano forma parte de ese fenómeno que llamamos world music, en el que las diferentes culturas comienzan a valorarse unas a otras".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de mayo de 1997