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John Cleese afirma que el humor es "malvado"

El actor reúne al reparto de "Un pez llamado Wanda" en el filme "Criaturas feroces"

"¿Que qué es la comedia? Ira, celos, avaricia, incompetencia... ¡Eso es la comedía!". El actor y guionista John Cleese, miembro fundador del grupo Monty Phyton, pertenece a esa escuela de humoristas británicos que con su simple presencia deja clara la diferencia entre seriedad y solemnidad. "El humor es algo muy serio, pero jamás solemne" explica. Alto y delgado, añade: "El humor es siempre malvado". Cleese, de 57 años, visitó Madrid la semana pasada para presentar Criaturas feroces, que se estrena hoy y que ha reunido otra vez al equipo de Un pez llamado Wanda.

Criaturas feroces narra la llegada a un pequeño e idílico zoo inglés de una multinacional norteamericana que pretende hacer de él un parque rentable. John Cleese interpreta al gerente, al que le es encomendada la tarea de reciclar el viejo zoo; Kevin Kline es el hijo del propietario; Jamie Lee Curtis es la ejecutiva norteamericana enviada para vigilar las cuentas del parque, y Michael Palin es uno de los cuidadores de animales del zoo. Todos forman el mismo equipo que convirtió Un pez llamado Wanda en una de las películas británicas más taquilleras de todos los tiempos. "La película no es una segunda parte" aclara el actor. "Es el mismo equipo en otra historia. Queríamos trabajar otra vez juntos, pero no en una segunda parte de la misma historia".John Cleese cita La vida de Brian (1979) como su mejor recuerdo de los Monty Python. "Monty Python estuvo muy bien hasta que se acabaron las historias", señala el actor, quien, aunque afirma que los ingleses siempre guardan "un sitio en el corazón para el humor más loco", cree que las ideas de los Python se volvieron demasiado surrealistas.

Cleese, que votará en las elecciones de mañana en el Reino Unido al Partido Liberal porque, según él, es el único dispuesto a cambiar una obsoleta Constitución, afirma: "Antes estaba orgulloso de mi país, pero hoy no. El Gobierno conservador es muy deprimente, y definitivamente hay al menos cinco miembros de su Gabinete con los que jamás iría a cenar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de abril de 1997