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Dos mujeres y una misma muerte

La muerte de Eva Blanco guarda numerosas similitudes con el crimen de Beatriz Agredano. Esta mujer, de 21 años e intérprete de inglés en una empresa discográfica de Alcorcón, fue asesinada el 27 de noviembre pasado cuando regresaba a casa. El cadáver fue descubierto en un descampado próximo a la estación de ferrocarril de Santa Eugenia. El asesino le había asestado, con una piedra, un tremendo golpe en la cabeza. Pese a que la disposición de su ropa interior apuntaba lo contrario, la autopsia demostró posteriormente que no había sido violada.La última vez que se vio con vida a Beatriz fue la víspera de su muerte, sobre las 21.30, en la estación de cercanías de Vallecas. Hasta allí la llevaron, como casi siempre, dos compañeras de trabajo de Alcorcón. Una vez en Vallecas, la joven, de costumbres fijas, solía coger el tren de cercanías con destino a Vicálvaro, donde vivía con sus padres. El cadáver, sin embargo, fue descubierto cerca de la estación de Santa Eugenia, es decir, una parada antes de su destino habitual. ¿Por qué?

El caso de Beatriz Agredano sigue, cinco meses después, sin resolver, Al igual que en la muerte de Eva Blanco, los investigadores dirigieron sus primeras miras al entorno de la víctima y aventuraron que la joven se había subido al coche de algún conocido. Para localizarle, repartieron fotografías, buscaron testimonios, solicitaron públicamente ayuda... La familia de Beatriz, que también denunció la desaparición de su hija la misma noche de los hechos, aún espera la respuesta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de abril de 1997