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Trifulca entre dos médicos españoles al presentar una investigación propia

Ambos identifican juntos una nueva enfermedad hepática

Lo que prometía ser un feliz acontecimiento para la ciencia española se convirtió en una trifulca ante los atónitos ojos de los periodistas convocados a la presentación de una investigación importante. Los dos autores de la misma se disputaban su autoría en público. "¿De quién eran los hígados?"; "¿Pero qué ibais a hacer sin nuestra biopsia?", se espetaron los hepatólogos que han identificado una nueva enfermedad.

El hallazgo, la descripción de una nueva enfermedad hepática, publicada en el New England Journal of Medicine, quedó en segundo plano frente a la estampa de mercadillo: el enfrentamiento entre dos equipos liderados por Alberto Moreno, hepatólogo del Hospital Ramón y Cajal, primer firmante del artículo médico; y Vicente Carreño, segundo firmante y jefe de Hepatología de la Fundación Jiménez Díaz.Moreno decía tener información de que Carreño se iba a apropiar del protagonismo público del descubrimiento y por eso justificó que, saltándose el embargo impuesto por las publicaciones científicas, empezara un día antes a divulgar el descubrimiento. "Esto es una autorpenia [déficit patológico de número de autores]", declaraba Moreno. Insistía en el trabajo realizado por su equipo, que los contrincantes, a voces desde el fondo, reducían al mérito de haber mirado por el microscopio. Todo esto, a las puertas de una sala de prensa bloqueada por una mesa y un tipo alto que impidió la entra da al propio Moreno.Carreño, dentro, con los suyos, fumaba en pipa y esperaba a que terminara de hablar fuera su colega. No tenía las diapositivas programadas porque Moreno había arramplado con ellas minutos antes. "Esto tendrá una respuesta judicial", anuncié Carreño refiriéndose a las dispositivas.

Carreño dice que no entiende nada. Que todo había marchado bien hasta ahora. Incluso exhibe una carta enviada al New England y firmada por todos ellos en la que certifican que se trata de un trabajo en colaboración.

"Aquí no hay un autor, hay un grupo y mucha gente que ni siquiera ha firmado", explica Carreño, quien, sin embargo, aparece en una información de Efe difundida a primera hora de ayer como director de la identificación de la enfermedad hepática en la que tuvo como "colaborador" al doctor Moreno.

En la nota oficial del hospital Ramón y Cajal, quien aparece como director es Moreno. "Este trabajo sólo se puede hacer por histología, por biopsia hepática, y el único que podía hacerlo era yo", afirma Moreno. "Yo no necesito este tipo de publicidades", dice, por su parte, Carreño aludiendo a su trayectoria científica. Asegura que en el fragor de la batalla, incluso llegaron a arrancar su nombre de los carteles anunciadores de la conferencia de prensa. Ambos se han dedicado otras lindezas que convirtieron su día de gloria en una amargura, según reconocieron.

A propósito de la enfermedad: se llama ductopenia idiopática leve del adulto. Es una disminución del número de conductos por los que discurre la bilis dentro del hígado, lo que produce una leve disfunción hepática. El origen de la enfermedad es aún desconocido, así como el tamaño de la población que pudiera estar afectada. De las personas con una mala función hepática, afectaría a un 10%, aunque no presentan ningún síntoma y, aparentemente, se encuentran bien. Su tratamiento, y en esto sí coincidieron ambos equipos, sería sencillo a base, de fármacos conocidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de marzo de 1997