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Sean Scully muestra su inclinación al lirismo en una exposición

"En el fondo de mis obras hay un espíritu humano", dice el artista

El artista estadounidense de origen irlandés Sean Scully (Dublín, 1945) presenta en una exposición de 40 óleos, acompañados de acuarelas, pasteles y fotografías, la fructífera etapa que ha vivido en los últimos 10 años. Ha sido una época de gran transformación conceptual, desde el dramatismo de los primeros años noventa hacia el lirismo que muestran, con una gama cromática más amplia, sus pinturas más recientes. "Mis obras son abstractas y geométricas, en este sentido son internacionales, pero en el fondo hay un espíritu humano que extraigo del ambiente concreto en que me encuentro", señala el artista, que actualmente tiene estudio en Nueva York y Barcelona.

Sean Scully es un o de los representantes más destacados de las nuevas corrientes abstractas. En Barcelona tiene un estudio en un viejo edificio industrial del barrio viejo. Es un espacio luminoso, grande y viejo, pero está arreglado con toques de diseño. "Elegí Barcelona porque necesito un ambiente más bueno que el de Nueva York, donde vivo ahora", comenta. "Un artista, al igual que cualquier ser humano, necesita tener la mente abierta. En mi caso, me ayuda el trabajar en más de un lugar porque así estoy continuamente obligado a pensar, mirar y oír lo que pasa a mi alrededor".Ha expuesto en varias ocasiones en Barcelona, y en 1995 presentó una retrospectiva de su obra en la Fundación La Caixa. En Madrid, en donde realizó su primera individual española en 1989, pudieron verse obras suyas en la colectiva Nuevas abstracciones.

En Bilbao, la exposición Sean Scully 1987-1997 estará abierta al público en la sala Rekalde hasta el 11 de mayo. Posteriormente se trasladará a Málaga y Palma de Mallorca. La selección de pinturas, óleos de gran formato, se completa en esta muestra con pasteles y acuarelas. Junto a ellas, las fotografías de viejos almacenes de las islas escocesas o las recogidas en un viaje a Marruecos desmuestran la proximidad formal y cromática entre estas imágenes y su obra pictórica.

Según el comisario de la exposición, el catedrático Francisco Jarauta, las referencias estéticas de Scully varían entre la ornamentación de las primitivas iglesias católicas y la obra de Van Gogli, Rothko, Mondrian y Pollock. El, Scully, afirma que busca sus raíces en una larga cadena de nombres que se adentran en la historia y no se muestra muy convencido del ambiente actual del arte. "No, no me gusta mucho", explica. "Lucho contra esta tendencia de hacerlo todo neutral, de pensar que todos pueden ser artistas. Es una cultura estadounidense; una cultura fría, sin humanidad. La odio".

El artista reconoce que la tendencia actual considera su actitud conservadora: "Me siento un pintor clásico, es como si tuviera una relación de amor con la historia que me interesa continuar. Y esto no necesariamente significa que sea conservador. Duchamp seguramente era un artista muy interesante, pero también creo que hay que decir que su pintura era mala. Tuvo que en contrar otra manera de expresar se que no fuera la pintura. No me interesa el trabajo de este tipo de artistas, excepto en el caso de Bruce Nauman y Josep Beuys. Es obvio que mi conexión real es con el arte de Mark Rothko, Matisse y Picasso".

Estructuras geométricas

Sus obras mantienen estructuras muy racionales, geometrías de rayas y cuadros con variaciones mínimas. Signos que, afirma, no pueden entenderse en clave simbólica. "Los símbolos no existen", asegura. "Mi pintura es como música emocional, como el tiempo o el clima. Cuando camino por la calle, en una ciudad como Nueva York, en los barrios pobres de Londres o en el casco antiguo de Barcelona, veo cosas que me afectan mucho. Es ahí donde encuentro mi inspiración". Afirma que su relación con la pintura es muy intensa y profunda: "Mis obras tienen algo de espiritual o de humanístico, pero no son absolutas. No estoy diciendo que lo que hago sea la única verdad, lo único que quiero es hacer un trabajo auténtico que tenga la capacidad de evocar algo de una manera emocional y poética".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de marzo de 1997