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GENTE

¡NO SOY ESE EDUARDO CORRALES!

El caso Zamora, que investiga la presunta corrupción en el cobro de comisiones a constructores para financiar al PP, ha envuelto en toda la maraña a quien no lo pretendía y está ajeno al asunto. Su único delito es llamarse por el mismo nombre y primer apellido del personaje clave de la investigación, el empresario Eduardo Corrales. Éste, la persona más demandada por todos los medios de comunicación del país en la última semana, resulta tener un sosias. Otro Eduardo Corrales, que ha tenido la mala suerte de ser el único que aparece en el listín telefónico y que le ha costado recibir insistentes llamadas de periódicos, emisoras de radio y televisiones de todo el Estado, que no siempre han guardado los modos de comportamiento, incrédulos de que no estuvieran hablando con quien creían. Algún ciudadano no periodista también le ha telefoneado para solidarizarse con "sus denuncias". Las pacientes explicaciones del sosias no siempre convencían a periodistas o ciudadanos, por lo que optó por llamar a los medios y pedir, por favor, que al hablar del caso Zamora se citara también el segundo apellido del verdadero Eduardo Corrales de esta historia, que es Cavarrot. Éste no vive en Zamora capital y no aparece en el listín telefónico.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de marzo de 1997