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La universidad de Kabul reabre sus puertas sin profesoras y sin alumnas

La Universidad de Kabul reabrió el pasado domingo, sin alumnas ni profesoras en cumplimiento de la legislación islamista impuesta tras la toma del poder por parte de los talibanes en Afganistán. Los nuevos mandatarios decretaron el cierre en el mes de septiembre. Tanto Estados Unidos como Francia han colaborado para la reapertura, en busca de una presencia indirecta cercana al nuevo régimen.De los 10.000 estudiantes que había en la universidad antes del cierre, 4.000 eran mujeres, según datos facilitados por el ministro de Educación Superior, Maulawi Handulah Numani.

Los talibanes han prohibido la presencia de las mujeres en el mundo laboral, excepto en la medicina. Según el Gobierno, el apartamiento de las mujeres de la educación es temporal, pero también se ha indicado que en algunas facultades no podrá haber ni alumnado ni profesorado femenino. "El mayor problema son los recursos económicos", dice Numani. "Necesitamos instalaciones separadas para las chicas y no contamos con suficientes profesoras, pero en cuanto contemos con presupuesto abriremos algunas facultades para ellas. Aunque no les esté permitido estudiar ingeniería, por ejemplo, sí podrán estudiar medicina, economía doméstica y magisterio".

En los últimos dos años la universidad había conocido un arduo funcionamiento. Más que libros se veían kaláshnikovs, y los choques entre las facciones islamistas provocaron la deserción de estudiantes y profesores. La ceremonia de reapertura de ahora se ha realizado con guardias armados y una ametralladora a la puerta. La luz llegó gracia a un viejo generador de fabricación soviética. Los oradores parecieron más preocupados por el islam que por la educación. "Incluso si un hombre es médico o ingeniero", señaló el ministro de Unidad Religiosa, Abul Shukur Haqqani, "si sus actos no se basan en el islam o en la ley islámica, no es un ser humano".

Sin embargo el rector, Amir Shali, Hassanyar -doctor en Ecología por la universidad de Colorado (Estados Unidos)- se mostró interesado en que la reapertura sea lo más amplia posible. "Necesitamos inmediata ayuda para mantener en funcionamiento la universidad", dijo. "Teníamos 360 profesores, pero 60 de ellos eran mujeres: así que tenemos 300".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de marzo de 1997