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Científicos de Edimburgo logran la primera oveja clónica tras unir una célula y un óvulo

Clonar humanos sería "desesperadamente triste", dice lan Wilmut, jefe del equipo

Científicos escoceses del Instituto Roslin de Edimburgo han logrado desarrollar, por vez primera, una oveja clónica, tras extraer una célula de la ubre de una hembra de la especie y unirla con un óvulo con el que inseminaron a otra oveja. La oveja clónica, bautizada como Dolly, tiene ya siete meses y crece normalmente. Otros equipos habían logrado antes clonar ranas o ratones en experimentos de laboratorio, pero Dolly es el primer animal grande de granja que nace de la célula de otro adulto. Es genéticamente idéntica a su madre, de la especie Finn Dorset.

La clonación de un animal adulto, uno de los avances científicos más previstos y más temidos, permitirá teóricamente aplicar las mismas técnicas para tomar una célula de un humano adulto y usar su ADN para obtener una persona genéticamente idéntica. Ello eleva el techo de los problemas éticos y filosóficos que se plantearán a partir de ahora. "Somos conscientes", advierte Ian Wilmut, jefe del equipo del Instituto Roslin, "del potencial de mala utilización del descubrimiento". Wilmut -aunque señala que no ve razón biológica por la que los seres humanos no podrían ser clonados- afirma que su equipo investigador considera éticamente inaceptable la clonación de humanos adultos. "Clonar gente sería meternos en el terreno de la ciencia-ficción", dice, "Todos los que estamos en esta investigación lo consideramos contrario a la ética. Lo encuentro. ofensivo".

"Estamos preocupados por el potencial mal uso", añade Wilmut, "por eso hemos dado completa información a las autoridades. Creemos que es importante que la sociedad decida cómo quiere emplear esta técnica y se asegure de prohibir lo que desee prohibir. Sería desesperadamente triste que la gente empezase a usar esta técnica con la gente".

"No hay límites"

Aunque el experimento pueda parecer sencillo, ha conmocionado tanto a los biólogos como a los expertos en ética. "Esto nos pone ante un buen número de cuestiones éticas", dice Patrick Dixon, especialista en la última genética. "Mi opinión es que ahora es potencialmente posible producir réplicas de cualquier ser humano viviente"Lee Silver, biólogo de la Universidad de Princeton, afirma: "Es increíble. Significa, básicamente, que no hay límites y que toda la ciencia-ficción es verdadera. Habían dicho que esto nunca se llegaría a hacer, y hélo aquí, antes del año 2000". Hay expertos que ven dificil que pueda imponerse una prohibición de la clonación a medida que la técnica se perfeccione. "En los primeros días de la fecundación in vitro", recuerda Lori Andrews, del ChicagoKent College, "Australia, prohibió su práctica. Entonces los científicos se mudaron a Singapur". Andrews plantea que pueden además producirse nuevos delitos, tales como clonar personas sin conocimiento o consentimiento de ellas: despues de todo, sólo se necesitan algunas células.

"El genio ha salido de la lámpara", dice el bioético de la Universidad de Misuri Ronald Munson. "Esta tecnología no es, en principio, controlable". Silver resalta que, aunque equipos de científicos habían logrado antes crear animales genéticamente idénticos mediante la división de sus embriones en una fase temprana de su desarrollo, nadie había clonado un animal a partir de otro ser adulto. Los experimentos anteriores, por ejemplo con ranas, habían aportado datos para los estudios biológicos, pero nunca habían producido ranas adultas.

El éxito en la clonación de Dolly va a permitir el desarrollo provocado de enfermedades genéticas -tanto animales como humanas- para experimentar con fármacos, ya que el número de ejemplares iguales de un mismo organismo que puede introducirse en laboratorio es ¡limitado, según Wilmut.

"Nos permitirá estudiar en- fermedades genéticas para las que en este momento no existe cura"', asegura el científico" y seguir los mecanismos que las producen. El próximo paso consistirá en usax células culti vadas en el laboratorio y llegar a conocer los cambios genéticos que se producen en esos cultivos".

Ventajas económicas

Según el profesor de biología reproductiva y biotecnología animal de.la Universidad de Wisconsin, Neil First -que lleva años trabajando en clonación de ganado-, "la posibilidad de clonar animales de granja podría significar un impacto mayor en la industria que la introducción de la inseminación artificial en los años cincuenta, que revolucionó la crianza". El experimento de Edimburgo permitirá a ganaderos reproducir a su voluntad e ilimitadamente los animales que consideren más rentables, según apunta Ron James, de la empresa de biotecnología PPL, que comercializa los trabajos del Instituto Roslin.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de febrero de 1997