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El destino final de la ciudad bosnia de Brcko se decidirá en marzo de 1998

, La ciudad estratégica de Brcko, al norte de Bosnia, reclamada por serbios y musulmanes y en manos de los primeros desde 1992, estará supervisada internacionalmente durante un año, antes de que se adopte una decisión final sobre su situación, según declaró ayer en Roma el jurista Roberts Owen, responsable del comité de arbitraje tripartito. Con las palabras "no hay ganador hoy", el estadounidense Owens señaló que su decisión pretende dar tiempo a un esfuerzo concertado internacional para "rebajar las tensiones en la zona". El plenipotenciario de Washington para la región, John Kornblum, consideró el veredicto "definitivamente suficiente para evitar la amenaza de una guerra renovada".

Blindados estadounidenses bloqueban ayer las carreteras que por el corredor de Posavina desembocan en la ciudad de Brcko, paso obligado entre las dos partes del territorio serbobosnio e importante puerto fluvial sobre el río Sava. Miles de musulmanes que fueron expulsados de la ciudad por las tropas serbias hace cinco años y que viven ahora en sus suburbios pretendían manifestarse en un polideportivo cercano.

Owen partió de Roma para explicar a las autoridades de Sarajevo y Pale, las dos mitades del nuevo Estado bosnio, el sentido de su decisión sobre e último territorio pendiente de atribución a uno de los contendientes tras los acuerdos de paz de Dayton, de noviembre de 1995, que pusieron fin a la guerra. El presidente bosnio Alia Izetbegovic criticó ayer el arbitraje, pero lo consideró "un paso hacia la justicia". La ciudad de Brcko y la región adyacente están desde el año pasado bajo control de tropas estadounidenses de la OTAN.

¿Distrito especial de Bosnia?

La decisión final sobre el destino de la ciudad será adoptada en marzo de 1998. Owen dijo en Roma que no era descartable que Brcko acabase siendo "un distrito especial de Bosnia-Herzegovina, con un estatus parecido al de Washington DC". Es decir, fuera del control directo de las dos partes que reclaman la ciudad: la Federación de musulmanes y croatas de Bosnia y la Republika Srpska (serbobosnia).Entretanto, un gobernador bajo la autoridad del plenipotenciario civil Carl Bildt, con poderes sobre la policía local serbia y encargado de poner en marcha un policía internacional, asegurará la libertad de movimientos en la ciudad de 30.000 habitantes y, lo más importante, el regreso a sus casas de los expulsados musulmanes y croatas, que eran mayoría en 1992, antes de su ocupación por las tropas regulares yugoslavas y su posterior entrega a las fuerzas ultranacionalistas de Radovan Karadzic.

En su dictamen de 43 páginas, Owens, designado por el Tribunal Internacional de Justicia, señala que los serbios has mostrado "un desprecio casi total" por la aplicación de los acuerdos de Dayton en Brcko.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de febrero de 1997