Hacienda asume el pago de los 22.000 millones que adeuda la Complutense

, El ministro de Hacienda, Rodrigo Rato, se comprometió ayer en el Senado a liquidar la deuda de 22.000 millones que ha contraído la Universidad Complutense por impago de la Seguridad Social y del IRPF durante los últimos anos. Nadie conocía cómo se iba a tapar ese agujero hasta que el senador socialista Jaime Lissavetzky, ex consejero de Educación, preguntó al ministro y consiguió el compromiso."Cuando la Comunidad de Madrid se hizo cargo de las competencias universitarias se acordó con el Estado que éstas pasarían limpias de deudas", explicó ayer Lissavetzky. Pero llegaron las competencias y continuó la deuda.

Los socialistas dejaron la Comunidad en mayo de 1995, y el gobierno de Alberto Ruiz-Gallardón empezó a gestionar la universidad. Pero la Complutense seguía endeudada. El ministro Rodrigo Rato reconoció en su réplica el acuerdo entre los gobiernos regional y central, y señaló que Hacienda asumiría en el plazo de un mes el pago de la millonaria deuda de esta universidad.

El impago de las cuotas de la Seguridad Social y del IRPF por parte de la Complutense ha sido denunciado también por el Tribunal de Cuentas en su informe sobre 1992, cuando el rector de la universidad era Gustavo Villapalos, ahora consejero de Educación. "La Complutense sigue manteniendo retrasos en el pago por retenciones en el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) y de cuotas a la Seguridad Social. Así, en el cierre del ejercicio del año 1992 se encontraban fuera de plazo para su ingreso las retenciones del IRPF por el tercer trimestre de dicho año y las cuotas de la Seguridad Social por el segundo semestre de 1991 y los once primeros meses de 1992. Sin embargo, el importe de las cuotas del año 1991 fueron ingresadas en enero de l993", explica el informe.

Los auditores públicos descubrieron, además, otras anomalías. En su resumen aseguran que "los resultados de cuentas" presentados por los gestores de la Complutense "no se ajustan a la realidad", y destacan esta irregularidad por encima de otras similares descubiertas en distintas universidades españolas.

Según la auditoría pública, los anticipos abonados por la Complutense a sus trabajadores y créditos varios figuran incorrectamente consignados en sus presupuestos. Estas anomalías alcanzan los 2.826 millones de pesetas. "Este saldo, lejos de tender a regularizarse mediante su formalización a presupuesto, ha experimentado un incremento del 113,6% respecto al ejercicio anterior", concluyen los auditores públicos.Además, el Tribunal de Cuentas especifica que la Universidad Complutense incluye como partidas conciliatorias de 1992 operaciones muy antiguas, incluso algunas del año 1989, que "deberían ser objeto de depuración".

Por último, la investigación acusa a la Complutense de no ofrecer de forma resumida los balances de situación y las cuentas de contabilidad financiera y patrimonial, tal y como se establece en la Ley de Reforma Universitaria (LRU).

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