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El presidente de Ecuador amenaza con represalias si se intenta romper el orden constitucional

Doblegado, y sorprendido, por la determinación y masivo seguimiento de las movilizaciones contra la dureza del programa económico y su extravagante estilo de gobierno, el presidente ecuatoriano, Abdalá Bucaram, retiró del Ejecutivo a su hermano Adolfo, ministro de Bienestar, tratando de amortiguar las imputaciones de nepotismo descarado. El Congreso se reunió esta madrugada en sesión extraordinaria para buscar una salida y discutir el relevo del presidente. A la desesperada, con el agua al cuello, Bucaram derogó las medidas de ajuste económico más impopulares, no sin advertir que si se intenta vulnerar la Constitución asumirá "todas las atribuciones de protección de legimitidad popular y el orden jurídico".

, En apresurado empeño por cambiar de imagen, Bucaram defenestró también ayer a los desacreditados ministros de Gobernación, de Minas, y de la Presidencia. En términos penosos para la imagen nacional, los partidos de la oposición ecuatoriana debatían anoche (madrugada de hoy en España) dos alternativas para forzar, en un pleno extraordinario del Congreso, la destitución de Bucaram: imputarle incapacidad mental en el ejercicio del cargo y separarlo del mismo mediante la aplicación del artículo 100 de la Constitución, iniciativa que se aprobaría con mayoría simple, pero precisa de los peritajes demostrativos de la supuesta demencia, o promover el juicio político del jefe del Gobierno con el respaldo de las dos terceras partes de un Congreso de 82 diputados.La segunda jornada de la huelga general de dos días convocada por trabajadores, campesinos, organizaciones empresariales, amas de casa o estudiantes, también tuvo un respaldo masivo: semiparalizó al país aunque las concentraciones fueron menos numerosas que el miércoles, día en que más de dos millones de personas ocuparon ruidosamente las principales ciudades para mostrar su repudio a un gobernante citado en los mítines como mentiroso, demagogo, soberbio, autoritario, o corrupto. En un mensaje a la nación, evitando los insultos de otras intervenciones, Abdalá Bucaram invitó a un "gran diálogo nacional" para concertar el futuro del país. "El Gobierno nacional demuestra su ferviente deseo de dar el primer paso [para el diálogo] con el ofrecimiento de que en las próximas horas, terminada la jornada cívica del pueblo ecuatoriano, hará rectificaciones trascendentales".

"Al señor Bucaram, ya no le cree nadie", subrayó Fauto Butam, titular del Frente Unitario de Trabajadores. "Podrá calmbiar todo su gabinete, ponerse de rodillas y prometer lo que sea, y el pueblo ya no le cree. La única salida, es su dimisión".Dirigentes del Frente Democrático aseguran disponer de un acta con 51 diputados dispuestos a secundar cualquier votación contra Bucaram. La oposición cuenta con 48 votos, el oficialismo con 31 y tres diputados se declaran independientes. Para aprobar la aplicación del artículo 100 de la Constitución, que prevé la destitución del presidente cuando se demuestra su incapacidad física o mental, o su comportamiento ofenda el honor nacional, se necesita mayoría simple. La propuesta de juicio político deberá sumar las dos terceras partes del hemiciclo: 75 votos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de febrero de 1997

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