INMUNOLOGíA

Pruebas de que la fiebre es beneficiosa en las infecciones

La fiebre es beneficiosa en cualquier infección, ya que constituye un mecanismo de defensa del organismo contra la inflamación, según los resultados de experimentos realizados en Canadá. Uno de los autores de los experimentos, el español Jesús Villar, explica que, a falta todavía de estudios clínicos de aplicación a humanos de estos experimentos, los resultados indican que la hipertermia (subida de temperatura) debe mantenerse cierto tiempo en adultos, sin tomar medidas para bajarla, para dar lugar a que se produzca esta reacción, que consiste en la producción de las denominadas proteínas de estrés.Estas proteínas, identificadas en los años setenta, se producen en todos los seres vivos, y también en el ser humano, por un mecanismo universal de reacción ante cualquier tipo de estrés (amenaza para la vida) a que estén sometidas las células, incluida la fiebre.

Creencia popular

Villar, director de la unidad de investigación del hospital de La Candelaria, en Tenerife, explica que el hecho de que la fiebre sea beneficiosa es una creencia que ha surgido a lo largo de los tiempos y en algunas etapas ha formado parte de la sabiduría popular, pero no se conocían los mecanismos exactos y ahora la tesis predominante es la contraria. "En los años 20 la sífilis se trataba inyectando malaria, que producía ataques de fiebre", recuerda.En estos tiempos de uso general de antitérmicos también los médicos saben que la neumonía, cuando cursa sin fiebre en ancianos y niños, da lugar a una mortalidad mucho mayor que cuando se produce fiebre.

Los experimentos, publicados en el número de diciembre de 1996 de American Journal of Respiratory and Critical Diseases y dirigidos por Arthur S. Slutsky, se han hecho con ratas a las que se les provocó una sepsis (infección generalizada), por una peritonitis. Las ratas que se calentaron a 41 grados centígrados no murieron a las 24 horas, frente a entre un 30% y un 40% de ratas que no se calentaron que murieron.

Lo que han encontrado los científicos es que las proteínas de estrés, cuyo pico de acumulación se produce a las 18 horas de producirse la hipertermia, aunque se empiezan a producirse mucho antes, impiden la liberación a la sangre de una sustancia (el factor de necrosis tumoral), que es el principal agente de los mecanismos que producen la inflamación y la muerte del enfermo en caso de sepsis.

La fiebre es así un mecanismo antiinflamatorio de defensa del organismo, concluye Villar, y eso debe traducirse pronto en un cambio de las pautas aceptadas de tratamiento de la hipertermia en cualquier infección.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 19 de enero de 1997.

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