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Ruiz-Gallardón corregirá el Plan General para evitar una masiva fuga de empresas

Los sindicatos alertaron ayer al presidente regional, Alberto Ruiz-Gallardón, sobre una fábrica deparo que emerge en Madrid: el nuevo Plan General aprobado por el gobierno de José María Álvarez del Manzano hará desaparecer 2.000 industrias y 45.000 empleos, según los cálculos de CC OO y UGT. Ruiz-Gallardón se mostró "muy sensible" a este problema, según Rodolfo Benito (CC OO). El consejero de Obras Públicas, Luis Eduardo Cortés, buscará fórmulas jurídicas para evitar que las industrias huyan de Madrid aprovechando la recalificación de sus terrenos.

La Comunidad de Madrid debe aprobar el Plan General dentro de tres meses. El gobierno municipal -del PP- lo ratificó definitivamente en el pleno del Ayuntamiento del mes pasado, pero necesita el visto bueno autonómico para que entre en vigor.El gobierno de Ruiz-Gallardón apoya el documento municipal, donde se establecen los futuros crecimientos residenciales de Madrid y se fijan los usos de los distintos suelos. Pero teme que la recalificación de zonas industriales a residenciales, tal y como aparecen en el nuevo Plan General, puede amenazar el empleo en la capital. Por eso quiere mejorar el documento mediante unas modificaciones que intentará negociar con el equipo de Álvarez del Manzano.

Los sindicalistas temen que los empresarios, aprovechando que el nuevo Plan General cambia el uso del suelo industrial a, residencial, desmantelarán sus fábricas y venderán sus terrenos para obtener millonarias plusvalías. "Muchas empresas han incluido la actividad inmobiliaria en sus estatutos", denuncian.

El consejero de Economía, Luis Blázquez, no es tan pesimista: "He tenido contactos con las principales empresas y me han garantizado que su intención es reinvertir las plusvalías que consigan en la construcción de nuevas fábricas dentro de la Comunidad. El empleo quedaría garantizado", afirma.

Blázquez aclara su absoluto apoyo al nuevo Plan General: "Creará empleo y abrirá nuevas zonas a la actividad económica". A continuación, el consejero de Economía reconoció que pueden existir algunas zonas dentro del casco urbano donde existen desde hace mucho tiempo industrias cuyos suelos han sido recalificados y en los que se pueden obtener "plusvalías importantes". "En esas empresas industriales hay empleo. Si se reinvierten las plusvalías no pasa nada, no peligran los puestos de trabajo. Eso es lo que que hay que hacer, ajustar las recalificaciones para impedir la fuga de empresas". Blázquez cree que la redacción del Plan General no puede garantizar el mantenimiento de las industrias en la región. "Pero rechazar este documento, que es lo que nos piden los sindicatos, es matar pulgas a cañonazos, y no lo vamos a hacer", declaró.

Pacto económico

Ruiz-Gallardón pretende pactar con los dirigentes municipales, de su mismo partido, una fórmula para administrar de forma combinada las distintas recalificaciones "pensando en la economía y el empleo de Madrid".

Los sindicatos le ofrecieron ayer otra vía. "Que cada recalificación de suelo industrial a residencial necesite una autorización previa de la Comunidad de Madrid", explica Rodolfo Benito.

El consejero de Economía asegura que la predisposición del Ayuntamiento a concertar estas políticas es "francamente positiva". "Hay mecanismos jurídicos que se pueden meter, como los convenios de gestión que establecen condiciones a la recalificación de terrenos", apunta Luis Blázquez.

La Comunidad de Madrid ha tenido experiencias variopintas con las industrias situadas en la capital. Algunas, "muy positivas", según el PP. Por ejemplo: Papelera Peninsular. Esta empresa está situada en el distrito de Arganzuela y su suelo ha sido recalificado por el Ayuntamiento para que se levanten dentro de unos años cerca de mil viviendas.

A cambio, los propietarios de Papelera Peninsular se han comprometido a levantar la nueva fábrica en un polígono industrial de Fuenlabrada. Ya han colocado la primera piedra de esta nueva inversión. "La riqueza se queda, en Madrid", concluyen los dirigentes regionales del PP.

Por otro lado está la cervercera Mahou, cuya factoría del paseo de los Pontones, junto al estadio Vicente Calderón, fue desmantelada el año pasado para trasladar su producción a Lovera (Guadalajara). La Comunidad de Madrid no ha permitido en este caso la recalificación de los terrenos que ha dejado libres Mahou para que se puedan levantar viviendas.

Modelo de gestión

Éste es el modelo de gestión urbanística que más convence al gobierno de Alberto Ruiz-Gallardón.

Los sindicatos creen que hay otras empresas que pretenden huir de Madrid si consiguen rápidos beneficios con la recalificación de los terrenos. Entre estas empresas citan a Zardoya Otis o Flex.

El consejero de Obras Públicas, Luis Eduardo Cortés, reflexiona: "Salta a la vista de todo el mundo que se pueden perder una serie de empresas instaladas en la capital. Queremos que eso no suceda. ¿Cómo lo vamos a evitar? De momento, no lo sé".

Cortés avanza que la idea de su departamento es evitar que empresas en activo "cojan el dinero de las recalificaciones y se vayan de Madrid". "Por eso hay que estudiar muy detenidamente cómo se puede recoger legalmente un veto a la huida de fábricas de la región".

Para aquellos empresarios que posean instalaciones industriales cerradas y sin actividad no habrá ningún impedimento, podrán vender sus terrenos para hacer pisos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de enero de 1997

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