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Antiguas novedades

La Feria de la Almoneda de Puerta de Toledo ofrece todo tipo de rarezas con más de 50 años

Unas hormas de roble para botas de montar encontradas en una casa de Normandía (Francia) presiden el puesto de la almoneda Don Daniel B. La casa fue ocupada por los alemanes en la II Guerra Mundial, por lo que muy posiblemente las hormas sirvieron para que algún militar germano luciera sin una arruga su calzado, según Carlos Arribas, propietario de esta tienda de antigüedades madrileña. Él es uno de los 25 expositores que participan este año en el V Salón Nacional de Antigüedades y Almonedas, que se celebra hasta el 19 de enero en el Mercado Puerta de Toledo. En él pueden encontrarse desde plumas por 1.000 pesetas hasta un escritorio Luis XIV de medio millón, pasando por un maniquí modernista para ropa interior femenina.Un paseo por la feria permite hacerse idea del refinamiento con que resolvían sus problemas domésticos las clases acaudaladas de otras épocas. Un trinchante de plata, pieza que se ajusta a la pata del pavo para sujetarlo mientras se trincha, cuesta 25.000 pesetas. Un perfumero victoriano con llave y candado, para que el servicio no aprovechara la ausencia de la señora para acicalarse, cuesta 95.000 pesetas. Un conjunto de botellas de licor para diligencias, que habrá alegrado largos viajes por polvorientos caminos, vale 110.000.

Todos los objetos puestos a la venta tienen una antigüedad mínima de 50 años. Los de mayor solera datan del siglo XVII, como el escritorio Luis XIV traído a la feria por el anticuario alicantino Alfredo Orts. "Ya se ha pasado la época en la que la gente compraba eligiendo lo más caro. Esto ocurría en los años ochenta, pero ahora las cosas se han puesto en su sitio", indica Orts. La gente valora cada vez más lo que tiene en casa, pero aún hay quien hereda los muebles del abuelo y los vende porque le parecen viejos. Otra vía empleada por los anticuarios para proveerse de objetos valiosos son las testamentarías.

La feria, que está organizada por la Federación Española de Almonedas (FEDA), entregará la recaudación de las entradas -cuyo precio es de 200 pesetas- a la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción.

La FEDA, que reúne a un centenar de anticuarios de España, tiene como objetivo garantizar la autenticidad de las piezas que venden este tipo de comercios. "Los asociados nos inspeccionamos unos a otros para asegurar que nadie está vendiendo objetos de menos de 50 años", dice Juan Matesanz, presidente de la FEDA.

La feria de Puerta de Toledo no sólo certifica con un documento la antigüedad de las piezas, sino que muestra algunas rarezas y objetos difíciles de encontrar. Entre ellos, una pajarera rusa de madera y metal traída a la feria por Martínez Tessier, los instrumentos de barco de Encarna Espiñeira o los trumeaus de Juan Matesanz (un conjunto de cuadro y espejo que se colocaba sobre las chimeneas para aumentar la luz de las habitaciones).

V Salón Nacional de Antigüedades y Almonedas. Mercado Puerta de Toledo. Ronda de Toledo, 1. Del 10 al 19 de enero. De 10.00 a 21.00. Precio: 200 pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de enero de 1997