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La presidencia renuncia a dar un signo federal al futuro tratado

Holanda ha renunciado a imprimir un signo federal a la reforma del Tratado de la Unión Europea, que debería finalizarse durante el recién iniciado semestre de su presidencia. Será así una presidencia "discreta", como reconoció el ministro de Asuntos Exteriores, Hans Van Mierlo. Junto a esa timidez política, el semestre se colorea de dureza monetaria; novedades limitadas en el empleo, y continuismo en la prioridad de la lucha contra la criminalidad."Actuaremos de forma discreta, aunque la tarea es ambiciosa", anunció Van Mierlo. "Renunciamos de entrada a incorporar los temas e intereses nacionales a la presidencia", porque ésta debe desempeñarse ,al servicio de todos los Estados miembros".

¿Por qué Holanda, un enclave del federalismo europeo, excluye colorear la reforma de Maastricht de un mayor impulso integracionista? Porque "rechazó el trauma de 1991, con la discusión de una Europa federal o no", explicó el ministro. Entonces, Holanda ostentaba la presidencia. Recibió de Luxemburgo un borrador de Tratado con tres pilares -uno comunitario o federal; los otros dos, sobre política exterior y Justicia e Interior, sólo intergubernamentales- que rechazó y reescribió para federalizarlo. Los otros once socios le tumbaron su papel, en un lunes negro.

Ahora, pues, no repetirá la experiencia. "Heredamos el texto irlandés, que es un buen punto de partida, y no haremos otro nuevo, sino que llenaremos sus lagunas", precisó Van Mierlo. Sobre todo, la parte institucional: flexibilidad, "pero sin desmantelar las bases comunes", como dijo el primer ministro, Wim Kok; voto por unanimidad o por mayoría; peso (le los países en el Consejo; estructura de la Comisión. Para Holanda, el documento irlandés tiene mayor entidad que la carta francoalemana y que todas las otras propuestas lanzadas individualmente por los países, porque es "el oficial", "la base" endosada por todos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de enero de 1997