El PSOE , dispuesto a romper el hielo y negociar con el PP la reforma de los estatutos de autonomía

Los socialistas han decidido dar un giro a su estrategia autonómica y acometer la negociación de la reforma de los estatutos pendientes. El PSOE se había negado a negociar las reformas para las comunidades de vía lenta, que se rigen por el artículo 143 de la Constitución, por haber sido excluidos de la negociación entre el PP y CiU sobre financiación autonómica. El viernes quedará aprobado en el Congreso el nuevo sistema de financiación, por lo que sólo queda el recurso del pataleo además de votar en contra. Los socialistas consideran que no pueden bloquear el autogobierno de las comunidades afectadas.

El PSOE no da el sí formal al Gobierno, pero ya han elaborado un documento que será el "marco de referencia para acotar los límites de las futuras reformas estatutarias". Éstas afectarán a Madrid, Cantabria, Asturias, Castilla y León, La Rioja, Extremadura, Castilla-La Mancha, Murcia y Baleares.El Gobierno debe ser consciente de que al PSOE no le resultará fácil ausentarse del proceso de reformas estatutarias pendientes porque tendría dificultades para explicarlo a sus electores en cada región. El vicepresidente segundo del Gobierno, Rodrigo Rato, pidió este fin de semana al PSOE que abandonara "determinadas estrategias" y se pusiera a negociar.

El ex presidente del Gobierno, Felipe González, anunció hace pocos días que ya no iba a repetir ni una vez más su oferta de dialogar con todas las fuerzas políticas sobre la España autonómica. Quería hablar de todo: de las históricas, y de las que se rigen por el artículo 143 de la Constitución y que fueron objeto de pacto entre el PP y el PSOE en 1992. Ahora se trataba de revisarlo y cambiar lo que se ha demostrado como inoperante.

El Gobierno no respondió a su oferta directamente, sino que replicó con otra propuesta: que el PSOE se sentara a negociar las reformas necesarias fruto de aquél pacto del 92 que firmaron Felipe González y José María Aznar, excluyendo la financiación. A esto último el PSOE respondió que no e incluso interrumpió las conversaciones -informales para ellos, oficiales para el PP-, que mantenían el ministro para las Administraciones Públicas, Mariano Rajoy, y el secretario de Relaciones Políticas e Institucionales del PSOE, Txiki Benegas.

De momento resulta ocioso seguir reivindicando hablar de financiación ya que los socialistas no tienen posibilidad alguna de parar lo que el viernes próximo aprobará el Congreso con sus votos en contra. La dirección del PSOE ha sido consciente de esta situación y se ha puesto a trabajar en un terreno en el que tienen posibilidad de opinar e influir. El responsable de este área, Txiki Benegas, ha recibido el visto bueno de la Ejecutiva Federal para un documento o "marco referencial" de las próximas reformas estatutarias. Las instrucciones han sido enviadas a los responsables provinciales y regionales del PSOE, que son los que tendrán que actuar en cada comunidad autónoma.

Demandas materiales

La disposición a negociar no es sinónimo de acordar, señalan fuentes socialistas. Todo lo que se salga del "marco" elaborado por los socialistas tendrá su voto en contra. El portavoz de los socialistas en el Senado, Juan José Laborda, confía en "acuerdos con el PP si ellos dejan de sustituir demandas materiales groseras por símbolos".Se refiere a la aprobación por el PP de la denominación "nacionalidad" para Aragón y Canarias que contó con el voto en contra de los socialistas el pasado viernes en el Congreso. Laborda opina que el PP ha ofrecido al Partido Aragonés (Par) "símbolos" al no poder dar "dinero".

Tanto en el PP como en el PSOE se reconoce que en algún momento habrá que romper el hielo y reanudar las conversaciones. Las fuentes consultadas de uno y otro ámbito dan por seguro que Rajoy y Benegas volverán a hablar sobre la situación autonómica.

Las cosas han ido tan lejos en la discrepancia que no les resulta fácil ponerse a negociar cuando ni uno ni otro piensa cambiar su opinión respecto al acuerdo sobre financiación autonómica. El Gobierno defiende la bondad de sus acuerdos con los nacionalistas y el PSOE insiste en que la desigualdad está servida entre las regiones prósperas y las de renta baja. No habrá demasiados problemas en ponerse de acuerdo en el diagnóstico de lo que ha funcionado mal desde 1992. Los socialistas en su documento diferencian entre los cambios que hay que hacer por la asunción de nuevas competencias y los "institucionales". Esto último constituye un capítulo amable de fácil acuerdo. Así, se propone vincular el mandato de los senadores elegidos por la Cámara autonómica al mandato de la misma.

Tampoco habrá problemas en acordar el aumento de miembros de los consejos de gobierno de las regiones "dado el incremento de competencias surgido de los acuerdos de 1992 y los nuevos traspasos que se producirán tras las reformas", dice el documento socialista. El PSOE propondrá levantar la limitación que tienen los Parlamentos autonómicos para celebrar sesiones. "Tal brevedad temporal de los periodos ordinarios de sesiones debe sumirse", señala

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de diciembre de 1996.

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