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Tormenta política en Bélgica por la exculpación de Elio di Rupo

El viceprimer ministro belga, Elio di Rupo, ha ido rehabilitado de las acusaciones de pederastia. Así lo dictaminó en la noche del martes una comisión parlamentaria especial. El Parlamento belga, en sesión plenaria, respaldó de forma mayoritaria la recomendación de que se cerraran los expedientes abiertos contra el político.

, La oposición ha desencadenado una tormenta política. Liberales y ecologista admiten que no hay ninguna prueba de peso que respalde las acusaciones, pero exigían que los jueces examinaran con detalle todas las denuncias. El Supremo ya había exculpado a Di Rupo de las primeras acusaciones planteadas contra él, pero había sugerido la conveniencia de estudiar más a fondo las demás, casi todas delaciones anónimas. Los socialistas lograron finalmente convencer a sus socios de coalición (conservadores) para aprobar la exculpación total de Elio di Rupo. Una investigación complementaria -que se reveló inútil en el primer caso, pese a que el acusador tenía nombre y apellidos- hubiera mantenido en delicada posición al viceprimer ministro.Pese a la indignación de los partidos de la oposición, el 75% de los belgas apoyan la decisión, según un sondeo que será publicado hoy. Sólo el 10% consideran inadecuada esta absolución política.

La comisión especial ha propuesto también al Parlamento promulgar una ley especial que habilite al Tribunal de Casación para investigar a los ministros sin necesidad de obtener antes el permiso de la cámara. Los jueces y la policía se amparan en la obligación legal de pedir permiso previo para justificar que las acusaciones contra Di Rupo se hayan trasladado sin ningún tipo de comprobación previa sobre su fiabilidad. Los jueces podrán investigar a los ministros e incluso tomarles declaración, pero la inculpación, el arresto o la detención seguirán exigiendo el visto bueno del Parlamento.

El caso Di Rupo ha puesto a prueba la estabilidad parlamentaria en Bélgica, con discrepancias entre los conservadores flamencos del CVP y los socialistas francófonos, los dos grandes partidos sobre los que se asienta la coalición cuatripartita.

Los socialistas pedían pura y simplemente la absolución de Di Rupo porque consideraban que las acusaciones no tenían credibilidad. El CVP estaba de acuerdo en eso, pero temía dar carpetazo al asunto porque algún testimonio de mayor peso pueda reabrir el caso y se socave la coalición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de diciembre de 1996

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