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Alemán, presidente de Nicaragua con el 51% de los votos

El Consejo Supremo Electoral de Nicaragua rompió por fin ayer el tenso compás de espera que se vivía en el país al anunciar los resultados completos de las elecciones generales del pasado 20 de octubre: el conservador Amoldo Alemán, de la Alianza Liberal, será el próximo presidente al haber obtenido el 51% de los votos.El balance definitivo no sólo confirma la tendencia ofrecida por los resultados provisionales, sino que aumenta a más de 13 puntos la ventaja de Alemán sobre su más directo competidor, el sandinista Daniel Ortega, que se queda con el 37,7% de los sufragios.

El anuncio oficial del recuento ha estado precedido de una dura campana del Frente Sandinista contra los comicios, coronada ayer con una "masiva concentración" de protesta contra el fraude. El proceso no ha terminado. Ahora se abre una etapa de impugnaciones, que se espera que sea bien aprovechada.

Los comicios se celebraron en medio de un caos organizativo previo al momento de la votación: las papeletas no llegaron a tiempo a varios lugares y el registro electoral fue defectuoso. Con todo, los observadores internacionales afirmaron que estos problemas no habían afectado a la naturaleza del voto ni a su recuento.

Sin embargo, Ortega no ha querido reconocer por ahora los resultados y tanto su partido como los medios de comunicación afines han lanzado ardorosos llamamientos a la defensa del voto, lo que ha despertado los temores de que Nicaragua inaugure un nuevo periodo de inestabilidad.

A las voces de numerosos sectores sociales que han pedido al Frente el reconocimiento de la que sería su segunda derrota consecutiva en las urnas, se ha unido la de una de las figuras más prominentes del sandinismo, Mariano Fiallos, que el jueves hizo un duro llamamiento a su propio partido a aceptar la derrota y a no apostar a la desestabilización del país. "Los tropiezos organizativos no constituyen base para desconocer el resultado de las elecciones y pedir su anulación", ha dicho el dirigente sandinista, que presidió el Consejo Supremo Electoral desde 1984 hasta el pasado mes de febrero y habría sido nombrado canciller en caso de la victoria de su grupo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de noviembre de 1996