Una senadora dice que en los vídeos de Dutroux hay personalidades belgas

Varias personas identificables en los vídeos de pederastas del criminal Marc Dutroux pueden ser personalidades conocidas en Bélgica, reveló la senadora socialista Anne-Marie Lizin, en una entrevista publicada ayer por el semanario Cine-Tele-Revue. "Magistrados, altos responsables de ciertos servicios de seguridad, como la gendarmería, o políticos", son identificables en algunos de los cientos de vídeos incautados por la policía a Dutroux y sus cómplice, precisó la senadora y alcaldesa de Huy.

Más información

Lizin aseguró que estas informaciones las obtuvo en su visita a un centro para niños desaparecidos y explotados en Washington acompañada por los padres de Julie Lejeune, una de las niñas secuestrada y asesinada por Dutroux. Este centro es un organismo semipúblico en el que trabajan especialistas civiles junto a policías y agentes del FBI con gran experiencia en la investigación de desapariciones y en el desmantelamiento de la criminalidad relacionada con los menores de edad. "Nuestros interlocutores han sabido que un cierto número de las películas reproducían violaciones de niños no identificados delante de testigos potencialmente identificables", señaló Lizin.La senadora declaró que el hecho de que no se sepa quienes son estos seis niños es inquietante porque podría tratarse de otros secuestros, eventualmente en otros países, o de niños "alquilados" para tal circunstancia.

"La cámara, que los americanos piensan que ha sido manipulada por Michele Martin [esposa de Dutroux, en prisión], filma el acto de violación y de vez en cuando al violador, pero, al final de la secuencia, recoge ampliamente a los espectadores que serían de diez a quince por sesión", reveló Lizin. La parlamentaria socialista añadió que "en total, una cincuentena de personas, serían, así, potencialmente identificables".Lizin explicó que este hecho no extraña a los expertos del centro infantil de Washington, porque ya han encontrado, con anterioridad el mismo esquema en este tipo de redes. Los vídeos, dijo, tienen "a la vez un valor mercantil propio y una utilidad como instrumento de chantaje en relación a los espectadores que han pagado un precio elevado para asistir a la escena y que son así atrapados por su proveedores".

Los miembros del centro expresaron su temor de que estas cintas sean destruidas o dañadas a fin de dejarlas inservibles, teniendo en cuenta el contenido explosivo de algunas de las grabaciones. Con tal fin han propuesto poner al servicio de la justicia belga a sus expertos y material para la tarea técnica de identificación de los vídeos. La senadora belga subrayó "el carácter inaceptable de todo bloqueo a ese nivel de la investigación", porque la protección de los afectados "podría tener graves consecuencias desde el punto de vista de la seguridad pública".

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 10 de octubre de 1996.

Lo más visto en...

Top 50