Nueva conmoción en Bélgica, al matar un joven de 15 años a un condiscípulo

Bélgica vivió ayer otra jornada de agitación social en los medios informativos, al conocerse que un estudiante de escuela profesional, de quince años de edad, había matado el lunes con cinco tiros disparados a bocajarro, a un condiscípulo de la misma edad.El hecho sucedió en el barrio bruselense de Schaerbeek. La víctima, Celale, había ridiculizado a un compañero de clase, de nombre Ysa, sobre las diez de la mañana. Tras el recreo, el ofendido no volvió al aula, sino que marchó a su domicilio, donde se pertrechó de una pistola de nueve milímetros. Acompañado de su madre y dos hermanas, retornó al colegio en taxi.
Los cuatro entraron en la clase, hacia las once de la mañana. Ysa encañonó al profesor y, sin mediar palabra, disparó a su compañero en el torso, los brazos y el abdomen. Vaciado el cargador, fue detenido por los profesores y entregado a la policía. Celale fue conducido al hospital, donde falleció 18 horas después. El hecho de que Ysa sea de familia turca -en el barrio de Schaerbeek vive una amplia comunidad de emigrantes de Turquia- no ha provocado por el momento una ola de histeria xenófoba en Bruselas.


























































