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Las tropas gubernamentales afganas huyen de Kabul ante la ofensiva de los talibanes

, Las tropas gubernamentales afganas abandonaban ayer sus posiciones en la capital, Kabul, mientras los efectivos de la milicia islámica talibán estrechaban el cerco y sometían a la ciudad a un implacable bombardeo. Un corresponsal de la agencia Reuter informó de que Kabul era "una ciudad fantasma" y los soldados abandonaban los puestos de control mientras carros de combate y camiones repletos de soldados se dirigían hacia el norte.

Los guerrilleros islámicos afirmaron haber capturado Bagram, la principal base aérea del Gobierno, a 30 kilómetros al norte de Kabul. Los talibanes controlan ya la mayor parte del país y pretenden derribar al régimen del presidente Burhanudin Rabani para imponer un estricto orden islámico.Tras el bombardeo, Kabul no mostraba ayer por la tarde demasiados signos de la intensidad de una batalla que, en los últimos días, se ha cobrado centenares de vidas. Tan sólo se produjeron intercambios esporádicos de fuego de ametralladora y de armas ligeras. No había signos claros de que los talibanes estuvieran avanzando hacia el centro de la ciudad, pero tampoco se veían tropas gubernamentales suficientes para poder hacer frente a una ofensiva.

Por la mañana, se había informado de que la guerrilla se encontraba a menos de cinco kilómetros del palacio presidencial. El edificio del Ministerio de Seguridad fue totalmente abandonado. Paradójicamente el Gobierno afgano se había comprometido horas antes a "luchar hasta la muerte" por la defensa de Kabul. "Hemos colocado defensas en cada calle", t afirmó el portavoz del Minislerio de Defensa. "Tenemos cientos de voluntarios" y "no estamos faltos ni de munición ni de combustible, ni de moral o motivos", añadió. "Los talibanes ya están aquí, al 100%", advirtió un cooperante extranjero que trabaja en la capital, Kabul, de 750.000 habitantes.

Francia fletó un avión militar para repatriar a sus nacionales. Dos aviones de la Cruz Roja salieron el miércoles hacia Ginebra, pero la organización humanitaria suspendió ayer los vuelos por motivos de seguridad. Uno de los jefes talibanes, el mulá Borjan, falleció ayer en combate, al este de la capital, según informó la televisión paquistaní citando medios afganos. Ninguna fuente independiente confirmó la noticia. Los rebeldes tomaron ayer la prisión de Pule-Charkhi y la academia militar.

Con el presidente y el primer ministro en paradero desconocido, un portavoz del Gobierno afgano afirmó que las tropas leales a Rabani estaban "defendiendo el orgullo del país contra las marionetas de Pakistán". Pero Pakistán niega estar ando apoyo a las milicias talibanes que quieren implantar una república islámica en Afganistán: "Hemos mantenido y seguiremos manteniendo una total neutralidad, aunque seguimos de cerca los acontecimientos [en Afganistánj".

El Consejo de Seguridad de la ONU ha pedido un alto el fuego para permitir negociaciones. Pero la batalla continuó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de septiembre de 1996