Siete muertos en el primer choque armado de la policía palestina con el Ejército israelí
Tres policías y cuatro civiles palestinos murieron ayer en Ramala (Cisjordania), en la primera batalla a tiro limpio de las fuerzas de Yasir Arafat contra soldados israelíes desde que comenzó el proceso de autonomía en los territorios ocupados, hace más de dos años. Hubo más de 300 heridos palestinos y al menos cinco israelíes, lo que da idea de lo desigual del choque. Fue como el estallido sangriento de una nueva Intifada, revuelta de las piedras que precipitó el proceso de paz. Las protestas surgieron al decidir el Gobierno de Benjamín Netanyahu, de gira por Europa, abrir un acceso a un túnel en Jerusalén, junto a la Explanada de las Mezquitas.otesta palestina contra el túnel derivó en Ramala en el lanzamiento de piedras y botellas contra soldados israclíes, que replicaron con fuego real. Los policías palestinos contestaron a balazos, lo que desencadenó un combate callejero con armas automáticas. El Ejército israelí entró en Ramala pese a que la ciudad está bajo la autoridad autónoma de Yasir Arafat.
Los radicales islámicos de Hamás, autores de los más sangrientos atentados contra Israel pidieron la
"muerte de los acuerdos de Oslo" y señalaron que "el único camino para defender los derechos de los palestinos es la Intifada". Sin embargo, Abu Mazen, mano derecha de Arafat, dijo: "No queremos, una nueva Intifada. Hemos iniciado un proceso de paz y hay que continuarlo".


























































